ENVIDIAR ES COMPARAR


Envidiar es comparar.

Y hemos sido enseñados a comparar,

 hemos sido condicionados para comparar,

siempre comparar.

 Alguien tiene una mejor casa,

 alguien tiene un mejor cuerpo,

 alguien tiene más dinero,

 alguien tiene una personalidad
carismática.

 Comparar, sigue comparándote a ti mismo

 con todos los que pasan y la envidia
aparecerá;

es el acondicionamiento de la comparación
por el producto.

 Por otra parte, si dejas de comparar,

la envidia desaparece,

entonces tu simplemente,

sabes que tú eres tú y nadie más y no
existe la necesidad.

 Es bueno que no te compares con los
árboles, si no,

vas a sentir mucha envidia-

¿por qué no fuiste verde?

 ¿Y por qué Dios es duro contigo y no con
las flores?

 Es mejor que tú no te compares con los
pájaros, los ríos,

las montañas porque sufrirás.

 Sólo te comparas con seres humanos,

porque has sido condicionado para
compararte con otros seres humanos;

no te comparas con pavos reales o loros.

 Ahí si que estarías celoso cada vez más:

estarías tan celoso que simplemente no
podrías vivir.

La comparación es una actitud muy tonta,

pues cada persona es única e
incomparable.

 Una vez que comprendes eso,

la envidia desaparece.

 Cada ser es único,  incomparable.

Tú eres sólo tú: nadie ha sido jamás como
tú,

y nadie jamás lo será.

 Y no necesitas ser como otro.

Dios sólo crea originales; no crea
copias.

 Tú conoces tu interior y así conoces a
los demás;

exteriormente, eso genera envidia.

 Ellos te conocen exteriormente y saben
cuál es su propio

interior eso genera envidia.

 Nadie más conoce tu interior.

 Entonces tú sabes que no eres nada, que
no vales nada.

 Y los otros, afuera, se ven sonrientes.

 Sus miradas pueden ser falsas,

pero, ¿cómo sabes que son falsas?

 Quizá sus corazones están muy sonrientes.

 Sabes que tu sonrisa es falsa

porque tu corazón no sonríe del todo,

talvez está llorando y sollozando.

 Tú conoces tu interior y sólo tú lo
conoces,

nadie más.

 Y conoces el exterior de todo el mundo

y en el exterior la gente lo hace bonito.

 El exterior son sólo piezas de un
espectáculo y es decepcionante.

 Sólo mira dentro de tu valija y
encontrarás

muchas cosas artificiales y  falsas

 ¿para qué?

 ¿por qué no puedes ser natural y
espontáneo?

 Por los celos.

 El celoso vive en un infierno.

 Elimina la comparación y los celos
desaparecerán,

la maldad desaparecerá, la falsedad
desaparecerá.

 Pero sólo los puedes eliminar si empiezas
a hacer

crecer tus tesoros internos;

no hay otra forma.

 Madura, conviértete en un individuo más y
más auténtico.

 Ámate y respétate de la forma que Dios te
hizo e inmediatamente

las puertas del cielo se abrirán para ti.

Fuente:  
RedConsciencia

 

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1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. Sugel
    Sep 22, 2011 @ 06:29:24

    Y hemos sido ensenados a comparar hemos sido condicionados para comparar siempre comparar. Comparar sigue comparandote a ti mismo con todos los que pasan y la envidia aparecera es el acondicionamiento de la comparacion por el producto..Por otra parte si dejas de comparar la envidia desaparece entonces tu simplemente sabes que tu eres tu y nadie mas y no existe la necesidad.

    Responder

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