GABRIEL GARCIA MARQUEZ


1. Te quiero no por quien eres, sino por
quien soy cuando estoy contigo.

2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y
quien se las merezca no te hará llorar.

3. Sólo porque alguien no te ame como tú
quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

4. Un verdadero amigo es quien te toma de
la mano y te toca el corazón.

5. La peor forma de extrañar a alguien es
estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera
cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede

enamorar de tu sonrisa.

7. Puedes ser solamente una persona para
el mundo, pero para una persona tú eres el mundo.

8. No pases el tiempo con alguien que no
esté dispuesto a pasarlo contigo.

9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha
gente equivocada antes de que conozcas a la persona

adecuada, para que cuando al fin la
conozcas sepas estar agradecido.

10. No llores porque ya se terminó,
sonríe porque sucedió.

11. Siempre habrá gente que te lastime,
así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y sólo ser

más cuidadoso en quien confías dos veces.

12. Conviértete en una mejor persona y
asegúrate de saber quién eres antes de conocer a alguien más

y esperar que esa persona sepa quién
eres.

13. No te esfuerces tanto, las mejores
cosas suceden cuando menos te las esperas.

Recuerda:

 “TODO LO QUE SUCEDE, SUCEDE POR UNA
RAZÓN”

NO TE RINDAS


 

Cuando el camino se hace cuesta arriba,
NO LO DEJES.

 Cuando las cosas andan mal como a veces sucede
NO ABANDONES.

 Cuando no consigas resultados, y se sumen los
problemas, NO TE RINDAS.

 Cuando quieras sonreír y sólo puedas suspirar
NO TE CAIGAS.

 Cuando la suerte, te sea adversa, y no
encuentres fuerzas para seguir NO RENUNCIES.

 Cuando no encuentres compañeros de lucha, NO
TE APURES.

 Hay manos que sostienen las tuyas!

 Cree y Siente en cada minuto de tu vida, deja
que tu alma ” vuele libre ” por los jardines hermosos de la confianza
en algo superior que llega donde nuestra visión no puede alcanzar, pero sí
nuestro corazón puede sentir.

 Tu
alma desea estar libre para darte fuerza y estímulo!

 INTENTA !Cierra los ojos por algunos minutos y
deja tus pensamientos volar por sitios de amor.

 No
podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya
resueltos todos nuestros problemas, pero podemos a cada minuto mirar con ojos
del amor a cada cosa.

 Lo
que hoy nos hace sonreír fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer. Nuestras
faltas de hoy también son las alegrías de mañana .Las personas se van, los
amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol
se va cada noche para renacer al día siguiente… no te quedes en el medio del
camino porque allá… algo te espera !

EL INSTANTE MAGICO


Es necesario correr riesgos. Sólo
entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo
inesperado.

 Todos los días Dios nos da, junto con el sol,
un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos
los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no
existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.

 Pero quien presta atención a su día, descubre
el instante mágico.

 Puede estar escondido en la hora en que
metemos la llave en la puerta por la mañana, en el instante de silencio después
del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales.

 Ese momento existe: un momento en el que toda
la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer
milagros.

 La
felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El
instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros
sueños. Vamos a sufrir, vamos a afrontar muchas desilusiones…., pero todo es
pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con
orgullo y fe.

 Pobre del que tiene miedo de correr riesgos.
Porque ése quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como
los que persiguen un sueño.

 Pero
al mirar atrás -porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le
dice:

 “Qué hiciste con los milagros que Dios sembró
en tus días? Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los
enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos.

 Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de
que has desperdiciado tu vida”.

 Pobre de quien escucha estas palabras. Porque
entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán
pasado….

entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que suceda lo
inesperado.

 Todos los días Dios nos da, junto con el sol,
un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos
los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no
existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana.

 Pero quien presta atención a su día, descubre
el instante mágico.

 Puede estar escondido en la hora en que
metemos la llave en la puerta por la mañana, en el instante de silencio después
del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales.

 Ese momento existe: un momento en el que toda
la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer
milagros.

 La
felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El
instante mágico del día nos ayuda a cambiar, nos hace ir en busca de nuestros
sueños. Vamos a sufrir, vamos a afrontar muchas desilusiones…., pero todo es
pasajero, y no deja marcas. Y en el futuro podemos mirar hacia atrás con
orgullo y fe.

 Pobre del que tiene miedo de correr riesgos.
Porque ése quizá no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como
los que persiguen un sueño.

 Pero
al mirar atrás -porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le
dice:

 “Qué hiciste con los milagros que Dios sembró
en tus días? Qué hiciste con los talentos que tu Maestro te confió? Los
enterraste en el fondo de una cueva, porque tenías miedo de perderlos.

 Entonces, ésta es tu herencia: la certeza de
que has desperdiciado tu vida”.

 Pobre de quien escucha estas palabras. Porque
entonces creerá en milagros, pero los instantes mágicos de su vida ya habrán
pasado….

Fuente:  Paulo Coelho

LA ROSA AZUL


 

Esta hermosa y extraña rosa es conocida por la Flor del Olvido, y solo actua sobre aquellos que en verdad han amado mas que a su vida misma. … Significa confianza, reserva, armonía, amistad, fidelidad, amor eterno. Equivale a que te bajen una estrella del cielo solo para ti, ya su significado era demasiado romántico algo tan característico de mi. Descubrí que hay muchas leyendas sobre esta flor tan hermosa la que mas me gusta es esta.

Cuenta la leyenda, que un rico comerciante alentado por una fiel sirvienta, de los amores de Elisa su única hija, hacia Roberto el hijo del panadero del pueblo, envió a la muchacha a la casa de unos parientes.Alertando a los mismos de que cualquier nota o carta que intentase enviar que no fuese dirigida a el, fuese destruida sin que ella lo supiese.

La Muchacha partió una tormentosa noche, después de haberse jurado horas antes amor eterno con Roberto, y prometiendo escribirse diariamente, puesto que desconocía el tiempo que habría de pasar en casa de sus parientes. Una semana más tarde de la partida de Elisa, el padre empezó a divulgar rumores sobre una relación de su hija con el hijo de unos viejos amigos de la familia.

Destrozado el pobre Roberto y con la imposibilidad de poder descubrir la verdad, partió del país en busca de fortuna y con la esperanza de olvidar a la única mujer que había amado. Mientras tanto la enamorada Elisa seguía escribiendo diariamente a su dulce amor. Desconociendo que sus cartas eran destruidas a las pocas horas. Extrañada de no recibir correo de Roberto, envió una carta a su padre, pidiéndole que la dejase regresar a casa. Unos meses mas tarde, Elisa feliz y enamorada volvía a su hogar. Espero durante unos días a que Roberto hiciese aparición por los jardines de la villa, pero su amor no venia. Extrañada por la ausencia de Roberto, Elisa pregunto inocentemente a su padre por las buenas nuevas del pueblo.

El padre comenzó detallando las buenas ventas de sus productos, los viajes que había realizado en su ausencia, y los muchos de regalos que la esperaban en la bodega. Luego le relato los acontecimientos principales que habían acontecido en el pueblo, la boda del hijo del alcalde, la muerte del zapatero, la llegada la mundo del hijo del tabernero, y por ultimo que el joven Roberto había marchado del pueblo en busca de fortuna, y que por lo que comentaban los lugareños, había conocido a una muchacha, y se había casado.

Cuando Elisa escucho que su amado Roberto se había casado creyó morir, la pena se instalo en su mirada y ocultando las lágrimas a los ojos de su padre, marcho a la alcoba, donde dio rienda suelta a su dolor.

Pasaron los días, y Elisa empeoraba, se negaba a comer, e incluso a pasear por el jardín, encerrada en la alcoba día tras día, sin más contacto con el mundo que las visitas de su padre para preocuparse cada día un poco mas por el estado de su hija. Viendo que el dolor la estaba matando, decidió ir en busca del joven y consentir los amoríos de ambos, pero la vida a veces da giros insospechados, y cuando hallo al joven Roberto, en verdad se hallaba casado y muy bien situado económicamente. Roto de dolor por haberle causado tal aflicción a su dulce hija volvió al hogar. Con muchos regalos para la joven, pensando que estos alegrarían el corazón de la misma. Pero ni los regalos, ni las joyas o vestidos, hicieron que Elisa volviera a sonreír.

Unos días más tarde la joven cayo enferma, el padre mando llamar a los mejores médicos de la provincia, pero ninguno hallaba la causa del mal que consumía a la joven. Desesperado el padre mando llamar a los más ilustres, pero tampoco estos daban con la causa de su mal.

Atormentado con la idea de que Elisa moría por su culpa, el padre partió hacia lugares lejanos, con la esperanza de encontrar un remedio para el mal de Elisa. Y en una recóndita isla, un anciano del lugar después de escuchar la historia del comerciante sobre la enfermedad de su hija, le respondió: “Su hija parece que sufre de pena de amor, y si no consigue que olvide a ese joven, esta pena la destruirá” -Eso quisiera- contesto el atormentado padre – pero por más que hago no consigo ni una mínima sonrisa, sus ojos estos muertos, es como si no viesen el presente. Elisa vive en un mundo al cual yo no puedo acceder.-

Vaya al monasterio de la colina, cuente su historia al abad y este le dará un remedio- contesto el anciano. Sin pensarlo dos veces el padre emprendió el camino hacia el monasterio, y una vez allí, pidió audiencia con el abad del mismo. Este después de escuchar el relato, le pidió que le acompañara hasta el jardín. Pasearon por los hermosos jardines en silencio, hasta que se detuvieron frente a un hermoso rosal, de rosas azules. El abad con mucha ternura corto una de las hermosas rosas y se la entrego al comerciante.

– Regálele esta rosa a su hija – dijo- cuando respire el perfume de la rosa El dolor que habita en su corazón desaparecerá.

– ¿El perfume de la rosa? -pregunto extrañado el padre.

– Si – Esta hermosa y extraña rosa es conocida por la Flor del Olvido, Y solo actúa sobre aquellos que en verdad han amado más que a su vida misma. No pierda mas tiempo aquí, y corra hacia Elisa cada segundo que pasa es vital para ella. El padre partió de inmediato hacia su hogar. Al llegar al mismo, se encontró a toda la servidumbre cabizbaja y llorosa, pensando que ya era demasiado tarde, y con el corazón destrozado, subió hacia la alcoba de Elisa, encontrándola postrada en la cama, con la cara pálida como de cera, y hermosa como un lirio.

Arrodillado a su lado lloro desconsolado, inclinándose ante ella para depositar un beso en su frente, noto la calidez de una entrecortada y lenta respiración. Alegrado por la idea de que Elisa aun vivía, copio la rosa, y la acerco a su nariz, y a medida en que la joven iba respirando la fragancia de la rosa, el color volvía a sus mejillas, mientras el de la hermosa rosa desaparecía, hasta volverse negra. Elisa abrió los hermosos ojos verdes, y sonriendo a su padre le beso.

No recordaba nada de su pasado amoroso, volvía a ser la traviesa chiquilla llena de vida que hacia las delicias de su padre.

 

EL CAMINO DE LAS LÁGRIMAS (Jorge Bucay)


Soñamos que vivimos un amor eterno y un día nos despertamos
frente a una realidad:
Ya no nos aman…
¿Por qué?
Amar también implica correr riesgo,
y cuando se ama en verdad se sufre,
y cómo nos cuesta soltar aquello que amamos.
Dejar ir y soltar, esa es la clave y no es fácil porque duele.
Seguir llorando… aquello que no tengo,
me impide disfrutar esto que tengo ahora.
Aprender a enfrentarse con el tema de la pérdida,
es aceptar vivir el duelo… saber que aquello que era,
es aquello que era y que ya no es más,
o por lo menos que ya no es lo mismo que era.
De hecho, nunca es lo mismo.
Cuando yo me doy cuenta de que algo ha muerto…
de que algo está terminado, ese es un buen momento para soltar.
Cuando ya no sirve, cuando ya no cumple y cuando ya no es,
es tiempo de soltar.
Lo que seguro no voy hacer, si te amo de verdad…
es querer retenerte.
Lo que seguro no voy a hacer es tratar de engancharte,
si es verdad que te amo.
Te amo a ti…
¿O amo la comodidad de que estés al lado mío?,
¿estoy relacionado contigo como individuo o como persona?,
¿O estoy relacionado, con mi idea de que ya te encontré
y no quiero salir a buscar a nadie más?.
No te atrapo, no te agarro, no te aferro, no te aprisiono,
y no te dejo ir porque no me importes;
te dejo ir por que me importas.
 

Fuente: Jorge Bucay

EL SOL Y LA LUNA


Cuando el SOL y la LUNA se encontraron por primera vez se enamoraron perdidamente y desde ahí comenzaron a vivir un gran amor.
El mundo aun no existía y el día que Dios decidió crearlo, les dio un toque final… ¡el brillo!

Dios decidió que el SOL iluminaría el día y que la LUNA iluminaría la noche y por ese motivo estarían obligados a vivir separados.

Ambos fueron invadidos por una gran tristeza y cuando se dieron cuenta que nunca más se encontrarían…

La LUNA fue quedándose cada vez más triste. A pesar del brillo dado por Dios, ella se sentía sola.

El SOL a su vez, había ganado un titulo de nobleza “ASTRO REY” pero eso tampoco le hizo feliz.

Dios viendo esto los llamó y les explicó:

Tú, LUNA, iluminarás las noches frías y calientes, encantarás a los enamorados y serás frecuentemente protagonista de hermosas poesías.

En cuanto a ti SOL, mantendrás ese título porque serás el más importante de los astros, iluminar la Tierra durante el día, darás calor al ser humano y solo eso hará a las personas más felices.

La LUNA mas triste se puso con ese cruel destino y lloró amargamente y el SOL al verla tan triste, decidió que no podría ser débil, ya que debía darle fuerzas y ayudarla a aceptar lo que Dios había decidido.

Aun así, el estaba tan preocupado que decidió pedirle algo a Dios:

Señor, ayúdale a la LUNA por favor, es mas frágil que yo, no soportará la soledad…

Y Dios… en su gran compasión… creó las estrellas para hacerle compañía a la bella LUNA.

La LUNA siempre que esta muy triste recurre a las estrellas que hacen de todo para consolarla, pero casi nunca lo consiguen.

Hoy ambos viven así… separados, el SOL finge que es feliz, y la LUNA no puede disimular su tristeza.

El SOL arde de pasión por ella y ella vive en las tinieblas de su pena.

Dicen que la orden de Dios era que la LUNA debería de ser siempre llena y luminosa, pero no lo logró… porque es mujer y una mujer tiene fases… Cuando es feliz, consigue ser llena, pero cuando es infeliz es menguante, ni siquiera es posible apreciar su brillo.

LUNA y SOL siguen su camino. El solitario pero fuerte y ella, acompañada de las estrellas, pero débil.

Los hombres intentan constantemente conquistarla, como si eso fuese posible. Algunos han ido incluso hasta ella, pero han vuelto siempre solos. Nadie jamás ha conseguido traerla hasta la tierra, nadie realmente ha conseguido conquistarla por más que lo intentaron.

Sucede que Dios decidió que ningún amor en este mundo fuese realmente imposible, ni siquiera el de la LUNA y el SOL… fue en ese instante cuando El creo el Eclipse.

Hoy SOL y LUNA viven esperando ese instante, esos momentos que les fueron concedidos y que tanto cuestan que sucedan.

Cuando mires al cielo, a partir de ahora y veas que el SOL cubre a la LUNA es porque el SOL se acuesta sobre ella y comienzan a amarse. Es a ese acto de amor al que se le dio el nombre de Eclipse.

Es importante recordar que el brillo de su éxtasis es tan grande que se aconseja no mirar al cielo en ese momento, tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor.

Ahora ya sabes… esta es la bella historia del SOL y la hermosa LUNA, esa historia que fue capaz de erizar tu cuerpo al pensar que puede ser tu historia de amor…

CUANDO EL AGUA QUISO SER FUEGO


“Ya estoy cansada de ser fría y de correr río abajo. Dicen que soy necesaria. Pero yo preferiría ser hermosa, encender entusiasmos, encender el corazón de los enamorados y ser roja y cálida. Dicen que yo purifico lo que toco, pero más fuerza purificadora tiene el fuego. Quisiera ser fuego y llama”. Así pensaba en septiembre el agua de río de la montaña. Y, como quería ser fuego, decidió escribir una carta a Dios para pedir que cambiara su identidad.

“Querido Dios: Tú me hiciste agua. Pero quiero decirte con todo respeto que me he cansado de ser transparente. Prefiero el color rojo para mí. Desearía ser fuego ¿Puede ser? Tú mismo, Señor, te identificaste con la zarza ardiente y dijiste que habías venido a poner fuego a la tierra. No recuerdo que nunca te compararas con el agua. Por eso, creo que comprenderás mi deseo.”

“No es un simple capricho. Yo necesito este cambio para mi realización personal…”

El agua salía todas las mañanas a su orilla para ver si llegaba la respuesta de Dios. Una tarde pasó una lancha muy blanca y dejó caer al agua un sobre muy rojo. El agua lo abrió y leyó:

“Querida hija: me apresuro a contestar tu carta. Parece que te has cansado de ser agua. Yo lo siento mucho porque no eres un agua cualquiera. Tu abuela fue la que me bautizó en el Jordán, y yo te tenía destinada a caer sobre la cabeza de muchos niños. Tú preparas el camino del fuego. Mi espíritu no bajó a nadie que no haya sido lavado por ti. El agua siempre es primera que el fuego…”

Mientras el agua estaba embobada leyendo la carta, Dios bajó a su lado y la contempló en silencio. El agua se miró a sí misma y vio el rostro de Dios reflejado en ella. Y Dios seguía sonriendo esperando una respuesta.

El agua comprendió que el privilegio de reflejar el rostro de Dios sólo lo tiene el agua limpia… Suspiró y dijo:
“Sí, Señor, seguiré siendo agua. Seguiré siendo tu espejo. Gracias”.

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