LAS TRES REJAS


Un joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa de éste y le dice:
-Escucha, maestro. Un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…
-¡Espera! –Lo interrumpe el filósofo- ¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
… -¿Las tres rejas?
-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad, no. Al contrario…
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
-A decir verdad, no.
-Entonces –dijo el sabio sonriendo- si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.

LAS RANAS EN LA CREMA de Jorge Bucay


Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema. Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas.

Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar.

Una de ellas dijo en voz alta:

—No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril. Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo:

—¡No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora.Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro. ¡Horas y horas!.Y de pronto… de tanto patalear y agitar, agitar y patalear…

La crema, se transformó en manteca.
La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó hasta el borde del pote. Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.

LA CARTA DE DIOS PADRE


 

Dios; Alá; Gran Espíritu; Sol Central;o como nombres a la energía Creadora de todo lo manifestado e inmanifestado…

Tú que eres un ser humano, eres mi milagro, fuerte, capaz, inteligente y lleno de dones y de talentos. Cuenta tus dones y talentos. Entusiásmate con ellos. Reconócete. Encuéntrate. Acéptate, anímate y piensa que desde este momento puedes cambiar tu vida pa…ra bien. Si te lo propones y te llenas de entusiasmo, y sobre todo, si te das cuenta de toda la felicidad que puedes conseguir con sólo desearlo.
Eres mi creación más grande. Eres mi milagro. No temas comenzar una vida nueva. No te lamentes nunca. No te quejes. No te atormentes. No te deprimas. ¿Cómo puedes temer si eres mi milagro? Estás dotado de poderes desconocidos por sobre todas las criaturas del Universo.
Eres único, nadie es igual a ti. Te hice perfecto. Solo en ti, está aceptar el camino de la felicidad, enfrentarlo y seguir siempre adelante. Simplemente porque eres libre.
En ti está el poder de no atarte a las cosas, las cosas no hacen la felicidad, te hice perfecto para que aprovecharas tu capacidad y no para que te destruyeras con tonterías.
Te di el poder de Amar.
Te di el poder de Pensar.
Te di el poder de Decidir.
Te di el poder de Reír.
Te di el poder de Imaginar.
Te di el poder de Crear.
Te di el poder de Planear.
Te di el poder de Hablar.
Te di el poder de Rezar…y te situé sobre los Ángeles…al darte el poder de Elegir. Te di el dominio de escoger tu propio destino usando tu Voluntad, que es Inmensa. ¿Qué has hecho de esas tremendas cosas que te di?
No importa; de hoy en más, olvida tu pasado, usando sabiamente el poder de Elección.
Elige Amar, en lugar de odiar.
Elige Reír, en lugar de llorar.
Elige Crear, en lugar de destruir.
Elige Perseverar, en lugar de criticar.
Elige Curar, en lugar de herir.
Elige Dar, en lugar de robar.
Elige Actuar, en lugar de posponer.
Elige Crecer, en lugar de consumirte.
Elige Vivir, en lugar de morir.
Y aprende a sentir mi Presencia en cada acto de tu vida. Crece cada día un poco más en el optimismo y en la esperanza. Deja atrás los miedos y los sentimientos de derrota. Yo estoy a tu lado siempre. Llámame, búscame, acuérdate de mí. Vivo en ti desde siempre y siempre te estoy esperando para amarte.
Si has de venir a mí un día…que sea hoy, ahora, en éste momento. Cada instante que vivas sin mí, es un instante infinito de paz que pierdes.
Trata de volverte niño, simple, inocente, generoso, espontáneo, con capacidad para conmoverte de lo que sucede a tu alrededor. Comprende la maravilla de sentirte humano.
Porque puedes conocer mi amor, puedes sentir una lágrima, puedes comprender el dolor…
No te olvides que eres mi milagro. Que te quiero feliz con misericordia, con piedad, para que éste mundo que transitas pueda volver a sonreír… Y si eres mi milagro, entonces usa tus dones y cambia tu medio ambiente; contagiando Amor, Esperanza y Optimismo, sin temor, porque Yo estoy en tu corazón y soy Tu Padre

“YO SOY” MUJER…


“Soy la mujer que sola nací
soy la mujer que sola caí
soy la mujer que espera … 
soy la mujer que examina
soy la mujer que mira hacia dentro
soy la mujer que busca debajo del agua
soy la nadadora sagrada porque puedo nadar en lo grandioso.
Soy la mujer luna
soy la mujer que vuela
soy la mujer aerolito
soy la mujer constelación huarache
soy la mujer constelación bastón
soy la mujer estrella, Dios porque vengo recorriendo los lugares desde su origenSoy la mujer de la brisa soy la mujer rocío fresco

soy la mujer del alba

soy la mujer crepúsculo.

Soy la mujer que brota

soy la mujer arrancada

soy la mujer que llora

soy la mujer que chifla

soy la mujer que hace sonar

soy la mujer tamborista

soy la mujer trompetista

soy la mujer violinista
 

soy la mujer que alegra porque soy la payasa sagrada.Soy la mujer piedra de sal

soy la mujer luz del día

soy la mujer que hace girar

soy la mujer del cielo

soy la mujer del Bien

soy la mujer pura

soy la mujer espíritu

porque puedo entrar y puedo salir en el reino de la muerte.

Soy la mujer que chupa

soy la mujer que limpia

 soy la mujer que cura soy la mujer hierbera soy la mujer sabia en lenguaje

porque soy la mujer sabia en medicina”

Fuente: María Sabina
 

MADRE TIERRA


 

Querida Madre Tierra, en el nombre de la Presencia Divina que mora dentro de cada ser de esta Humanidad, te pedimos perdón por todas aquellas cosas que consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente hemos hecho y los daños que hemos causado.
Te pedimos perdón por haber abusado de tus recursos, por tanto dolor y desequilibrio a tu hermosa naturaleza, y a los demás seres de la Creación.
Te pedimos perdón por no haber sabido disfrutar tus dones y bendiciones que nos has brindado y en lugar de ello, haberlos estropeado hasta su casi extinción, y haberlos desperdiciado y consumido irresponsablemente.
Te pedimos que recibas esta Luz y el Amor que te estamos enviando, que acojas en tu seno toda esta energía sanadora que de nuestros corazones y de nuestras manos estamos brindándote.
Recibe nuestra LUZ y llevala hasta el fondo de tu ser, hasta tu centro, y que desde allí, Amada Gaia, reine la PAZ y la TRANQUILIDAD y se manifieste la CALMA desde tus profundidades hasta tu superficie, en continentes, mares y océanos, en los ríos, lagos, montañas, llanuras, ciudades y pueblos.
Te pedimos que por favor, continúes latiendo.
Gracias Amada Madre Tierra, porque yo se que nos escuchas.

LAS CUATRO SENDAS DEL CHAMÁN de Angeles Arrien


 

Las sociedades chamánicas basan el poder de su «medicina» en la energía de cuatro arquetipos universales:

EL GUERRERO, EL SANADOR, EL VIDENTE Y EL MAESTRO. 

Si el curandero de una tribu es capaz de sanar a los enfermos, es porque ha destilado e integrado en su ser la sabiduría ancestral de estas cuatro imágenes mitológicas.
Hace unos años la antropóloga californiana Ángeles Arrien expuso este conocimiento en Las cuatro sendas del chamán (Ed. Gaia). En este libro sugería que cada uno de nosotros puede recuperar el equilibrio interno, y la armonía con el entorno, a través del desarrollo de estos arquetipos.

Hoy son numerosos los psicoterapeutas, como Charles Tart, Stanislav Grof o Liz Greene, que han incorporado a sus terapias técnicas chamánicas para inducir estados alterados de conciencia que despiertan en el paciente su propio poder sanador. También Ángeles Arrien propone utilizar las herramientas de poder de las culturas aborígenes para recorrer con ellas las diferentes vías del chamán, e integrar así en nuestras vidas la energía curativa de sus mitos. El camino lleva primero a reconocer sin ambages los aspectos sombríos de cada arquetipo. Es decir, qué actitudes relacionadas con esta figura mitológica nos ponen en dificultades continuas reclamando de ese modo más luz y espacio en nuestras acciones cotidianas. Y es que, al descuidar los aspectos luminosos propios del guerrero, el vidente, el sanador o el maestro, abrimos sin darnos cuenta una puerta a la enfermedad, depresión, soledad o autoabandono. Y, al contrario, al desarrollarlos logramos salud, sabiduría y entusiasmo por la existencia. Cada uno de nosotros puede identificarse más con uno o dos de estos arquetipos. Pero lo idóneo es que integremos las cualidades positivas de los cuatro para alcanzar la totalidad de nuestra esencia como seres humanos. A través del guerrero obtenemos los recursos del poder, la comunicación y el liderazgo; mediante el sanador nos vemos capaces de prestar atención a lo que tiene corazón; el vidente nos ayuda a percibir y decir la verdad en todo momento sin sentimientos de culpa; y, por último, el maestro nos enseña a desapegarnos, con sentido del humor, flexibilidad y objetividad, de situaciones, personas o cosas que nos hacen infelices.

EL GUERRERO:  coraje y poder

El guerrero es un brujo, un explorador y aventurero, líder o protector que invoca la fuerza interior para estar presente ante cualquier dificultad y actuar como guía.
 Cuando no se ha desarrollado acostumbra a llamar nuestra atención haciéndonos caer en discusiones, conflictos y actitudes rebeldes frente a representantes de la autoridad, padres, jefes, el director del banco, el conductor del autobús, etc. O utiliza sus dotes de mando de forma abusiva y en beneficio personal. En el polo opuesto puede inhibirse, y entonces la persona prefiere ocultar sus talentos y actuar en la sombra para no asumir la responsabilidad, pero proyecta su necesidad de liderazgo en otros individuos a los que idealiza primero para luego, cuando no actúan como él espera, criticarles y competir con ellos. Estas actitudes negativas revelan una falta total de autoestima.

PASOS PARA RECORRER LA SENDA DEL GUERRERO

  Desarrollar la capacidad de honrar y respetar las propias habilidades así como las de los demás, y las de todas las cosas creadas, sin hacer comparaciones y desde diferentes perspectivas.

  Comunicarse de forma equilibrada: decir sinceramente lo que se piensa y hacer lo que se dice. Cumplir los acuerdos y palabras dadas. Y aprender a dar un «sí» o un «no» cuando sea apropiado para los propios fines.
  Demostrar responsabilidad por cada acto. Por lo que se hace o por lo que se deja de hacer. Y encarar la vida con un ritmo de disciplina constante y a la vez flexible.

  Alcanzar los tres tipos de poder universal. Los pasos anteriores llevan directamente a detentar el poder de la presencia, por el que la persona llega a mostrarse en cada instante con sus cuatro inteligencias –mental, emocional, espiritual y física– y emanar así un carisma que atrae a los demás; el poder de la comunicación que permite elegir de forma acertada las palabras, tono de voz, lenguaje no verbal, contenido y momento para expresarse; y el poder de la posición, que significa defender sin miedo una postura e informar a los demás por qué lo hace y de que actúa así por propia voluntad.

ACTOS DE PODER PARA DAR LUZ AL GUERRERO INTERIOR

Meditación: quince minutos al día al aire libre o ante una ventana. De pie, con la cabeza erguida, brazo izquierdo caído y derecho sobre el pecho, ojos fijos en un punto, pies separados a la distancia de los hombros. Hay que concentrarse en la sensación de estar arraigados en la tierra y en que ello posibilita el valernos por nosotros mismos, así como establecer límites y movernos en la vida desde la autoestima y el respeto por nuestros propios recursos.
 Instrumento musical: maracas. Su sonido, imitación del de la lluvia, crea un estado alterado de conciencia idóneo para la purificación y sanación del alma.

Danzar es el acto de poder que más desarrolla este arquetipo y por ello ha sido utilizado por todas las culturas aborígenes. Según el tipo de ritmo elegido –fluido, entrecortado, lírico, sereno, caótico– el danzante adquiere gracia, refinamiento, alegría, paz o una vía para dar rienda suelta a su creatividad.

Animales de poder: conectar a diario con la naturaleza del águila o los pájaros dota al al guerrero del valor necesario para enfrentar los desafíos que la vida le depara.

EL SANADOR: gratitud y corazón

El sanador abre sus brazos al amor y a la gratitud. También muestra aceptación de las habilidades propias o ajenas. Y siempre tiene palabras amables, de aliento y de reconocimiento para el talento, carácter o apariencia externa de los otros.

El modo en que este arquetipo reclama atención a través de aspectos sombríos es el descuido de la salud y bienestar personal. Cuando no escuchamos al sanador interno caemos en hábitos contrarios a la vitalidad, generalmente adicciones que abren la puerta a la enfermedad y el malestar.
 Existen cuatro adicciones básicas que engloban todas las demás. Adicción a la intensidad, que fomenta hábitos destructivos para sustituir la sensación de aburrimiento por la de estar vivos. Adicción a la perfección, que vuelve a las personas rígidas e intolerantes con los errores propios o ajenos. Adicción a la necesidad de saber y controlar todo compulsivamente, que convierte al individuo en alguien desconfiado y arrogante. Y adicción a lo que no funciona, que se muestra en una tendencia a exagerar las experiencias negativas y aferrarse a ellas.

PASOS PARA RECORRER LA SENDA DEL SANADOR

  Poner el corazón en los quehaceres cotidianos. Una fórmula para saber si lo estamos consiguiendo es preguntarse: ¿cómo tengo el corazón, pleno, abierto, claro o y fuerte?, o ¿a medias, cerrado, confuso y débil? Si no nos sentimos con fuerza es porque nos falta coraje para ser auténticos.

  Experimentar los seis tipos de amor universal: entre compañeros y amantes; entre padres e hijos; entre colegas y amigos; entre maestro y estudiante; terapeuta y cliente; amor a uno mismo y amor universal o espiritual.
  Visión equilibrada: sentir estas formas de amor prepara a la persona para comprender que la sanación requiere actitudes como recordar lo que hemos olvidado sobre la conexión de las cosas vivientes y no vivientes; abrazar lo que más tememos; abrir lo que está cerrado y ablandar lo duro; experimentar lo divino; creatividad, pasión y amor; aprender a confiar en la vida y mantener un equilibrio entre el dar y el recibir.

ACTOS DE PODER PARA DAR LUZ AL SANADOR INTERIOR

Meditación: dedicar entre cinco y diez minutos diarios a la técnica del «acunamiento». Tumbado y con las manos sobre el corazón, izquierda encima de la derecha, hay que reconocer los propios talentos, el amor que se ha dado o recibido, y concentrarse en el propósito de desarrollar la autoestima.

Instrumento musical: tocar el tambor. Su sonido imita los latidos del corazón y facilita su purificación. También ayuda a entrar en un estado de conciencia favorable para buscar guía espiritual.

Practicar los ocho principios sanadores universales: llevar una dieta equilibrada; realizar ejercicio físico; reservar tiempo para divertirse; escuchar música; recitar cantos y contar historias que transmitan valores éticos; sentir amor y contacto físico con otras personas; desarrollo de intereses, aficiones y proyectos creativos; pasar tiempo en la naturaleza; y cultivar la fe en lo sobrenatural.

Animales de poder: los sanadores están vinculados en general a los cuadrúpedos, renos, ciervos, caballos, vacas… Pero además han de estar en íntima conexión con la naturaleza y los árboles. Por ejemplo, cada primavera, algunos pueblos aborígenes ofrecen sus cicatrices y heridas, físicas o del alma, a un árbol para que las sane. Y hacen la promesa de no volver a hablar de ellas.

EL VIDENTE: sinceridad y libertad

El vidente es el que dice la verdad. Su vía nos invita a ser quienes somos continuamente, por lo que nos recuerda de mil modos el sueño que deseamos realizar en esta vida.

Cuando no le prestamos atención, su forma de reclamar luz y cuidados es sobre todo inventar un falso yo sólo para cubrir las expectativas ajenas. La persona abandona entonces su auténtico yo y suele hacerlo por tres motivos: por amor a otra persona; obtener la aprobación de alguien; o mantener la paz que cree haber conseguido. Cae así en una trampa que en realidad le vuelve débil de corazón e incapaz de decir la verdad.

La otra artimaña sutil que este arquetipo utiliza es hacernos ver como ciertas las proyecciones de nuestros propios defectos o anhelos. Los espejos y cristales, que lucen cosidos a los trajes de los chamanes en algunas ceremonias, recuerdan este artificio de la mente por el que proyectamos en otras personas partes de nosotros que pueden ser positivas o desafiantes. Cualidades que nos gustaría tener y envidiamos pero desconfiamos poder alcanzar, o los defectos que más detestamos y tememos reconocer en nosotros mismos. Sólo cuando la proyección se cae y conseguimos ver a la persona tal y como es en realidad, podemos darnos cuenta de esas partes ocultas de nuestro ser y traerlas de nuevo a casa. Entonces suele despertarse en nosotros una compasión sanadora que nos permite colocarnos en el lugar del otro y enjuiciar la realidad con la objetividad del vidente.

PASOS PARA RECORRER LA SENDA DEL VIDENTE

  Desenmascarar las proyecciones: sólo así nos sentiremos libres para expresarnos tal y como somos, incluso para recuperar nuestros sueños infantiles y hacerlos realidad.
 Evitar la negación y la indulgencia: negamos a las personas y situaciones cuando no somos capaces de aceptarlas como son. Y nos volvemos indulgentes cuando, llevados por el miedo, no enfrentamos los conflictos si ello significa alterar nuestra paz.

  Liberar la creatividad: cuando estamos en conexión con nuestra autenticidad y dejamos a un lado ideas preconcebidas sobre lo que está bien y lo que está mal, el campo de la creatividad ilimitada siempre está disponible para que hagamos uso de él.

  Decir la verdad: «hablar con la lengua del espíritu», como dicen algunos indios americanos, significa ser capaz de expresar lo que se siente sin culpabilidad.

  Lograr las cuatro formas universales de visión: intuición para entender las voces interiores; visión externa que analiza con objetividad la realidad; visión interna que proporciona información a través del sueño e imágenes en estado de trance, y la visión holística que nos aporta un conocimiento completo de cada situación.

ACTOS DE PODER PARA DAR LUZ AL VIDENTE INTERIOR
 

Meditación: en movimiento. Caminar, correr, cocinar, nadar, incluso pasar la aspiradora, cualquier acción puede funcionar para obtener la solución creativa de problemas. También la plegaria puede procurarnos la ayuda de otros seres, o ayudarnos a recuperar nuestro propósito existencial.

Instrumento musical: campanas. Utilizadas tradicionalmente para convocar a la gente a los templos y asociadas por tanto a la espiritualidad, nos recuerdan nuestros sueños y nos conectan con nuestro ser esencial.

Cantar las canciones que nos hicieron felices en la infancia, o recitar mantras con vibraciones que atraen la fuerza vital, como el Om budista, e incluso entonar sonidos inarticulados, posibilita al vidente recordar su proyecto existencial.

Llevar un diario de sueños potencia la capacidad de tener premoniciones o resolver problemas de forma intuitiva.

Animales de poder: serpientes, lagartijas, salamandras y, en general, los animales que se arrastran, pues la soledad y el silencio de los lugares desérticos donde habitan son muy propicios para despertar la visión interior.

EL MAESTRO: claridad y fe
 El maestro enseña a confiar y comprender la necesidad del desapego, y está abierto a cualquier resultado de sus acciones sin inquietarse ante un posible éxito o fracaso.

Su forma de reclamar la atención a través de los aspectos sombríos es manifestar pautas de censura y control que llevan a la persona a mantener comportamientos rígidos, y juicios excesivamente subjetivos basados en el miedo y anclados en la falta de confianza. También se muestra mediante la confusión e ignorancia. Ambas son el lado oscuro de la claridad. Cuando estamos atrapados en ellas actuamos y opinamos bruscamente de manera inapropiada e inconscientes del contexto en el que lo hacemos. Otra fórmula a través de la cual el maestro expresa su necesidad de desarrollo son los apegos exagerados. Al aferrarnos demasiado a situaciones, relaciones o cosas, tendemos a controlar más que a confiar y perdemos objetividad. La sabiduría consiste en adaptarse a cada circunstancia con ligereza.

PASOS PARA RECORRER LA SENDA DEL MAESTRO

Practicar la confianza: aprender a sentirse cómodos en la incertidumbre y la ignorancia de qué ocurrirá en el futuro o mañana mismo. Con el fin de integrar esta enseñanza los maestros utilizan trampas para sorprender a sus discípulos en situaciones inesperadas que les despiertan de sus rutinas y les permiten ver sus apegos.

  No aferrarnos: hay que ser capaz de no engancharse en una situación conflictiva y mantener el sentido del humor. Cuando no nos vemos arrastrados y podemos mantener nuestra objetividad y capacidad de reírnos, eso demuestra que las cosas no nos importan tanto. Hay que recordar también que cualquier perdida, material o afectiva, nos hace más humildes y nos enseña algo más sobre la aceptación y el desapego.

  Celebrar rituales: hacer ceremonias presididas por una intención sagrada honra los cambios de la vida y ayuda, en momentos de transición, a liberarnos del apego o del sentimiento de pérdida; de paso facilita el que todo vuelva a encajar en su sitio.

ACTOS DE PODER PARA DAR LUZ AL MAESTRO INTERIOR

Meditación: sentada, en la postura del loto, en una silla, o de rodillas. Mantenerse así, con los ojos cerrados y manos sobre las rodillas, quince minutos al día para acceder a la quietud y al silencio. Este tipo de meditación enseña a esperar, escuchar y observar los mensajes del maestro interior.
 Instrumento musical: palos y huesos. Chasquearlos representa el compromiso de romper con pautas y actitudes dañinas, sean familiares o culturales.

Invocar los espíritus de los antepasados: las tradiciones chamánicas creen que las almas de nuestros ancestros nos acompañan y que podemos solicitar su ayuda mediante la danza o el sonido del tambor.

Guardar silencio: las experiencias transpersonales se presentan con más facilidad en momentos de silencio y soledad, y a ser posible en medio de la naturaleza.

Animales de poder: las criaturas que viven en océanos y ríos son propias del maestro. No en vano el agua es venerada por los chamanes como agente de purificación y modelo de flexibilidad.

Fuente:  Angeles Arrien

QUIERO DEJAR MI ALMA LIBRE


 

Quiero dejar mi alma libre para que pueda disfrutar de todos los dones que los espíritus poseen. Cuando esto sea posible, no intentaré conocer los cráteres de la luna, ni perseguir los rayos del sol hasta su fuente. No procuraré entender la belleza de la estrella, ni la desolación artificial del ser humano.

Cuando sepa cómo liberar mi alma, seguiré a la aurora, y trata…ré de volver con ella a través del tiempo. Cuando sepa liberar mi alma, me sumergiré en las corrientes magnéticas que desembocan en un océano donde todas las aguas se cruzan, y forman el Alma del Mundo.

Cuando sepa liberar mi alma, procuraré leer la espléndida página de la Creación desde el principio.

Fuente: Paulo Coelho
 

LA ALEGRIA DE SERVIR


 Toda naturaleza es un anhelo de servicio.

Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco.

Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú; …

Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;

Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú.

Sé quien aparta la piedra del camino, el odio entre los corazones y las dificultades del problema.

Hay una alegría del ser sano y la de ser justo, pero hay, sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir.

Que triste sería el mundo si todo estuviera hecho, si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender. 

Que no te llamen solamente los trabajos fáciles ¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan!

Pero no caigas en el error de que sólo se hace mérito con los grandes trabajos;

 hay pequeños servicios que son buenos servicios: ordenar una mesa, ordenar unos libros, peinar una niña.

Aquel es el que critica, éste es el que destruye, tu sé quien sirve.

El servir no es faena de seres inferiores.

 Dios que da el fruto y la luz, sirve.

Pudiera llamarse así: “El que Sirve”.

Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos y nos pregunta cada día:

¿Serviste hoy?

¿A quién?

Fuente:   Gabriela Mistral (escritora chilena)

HIJO MÍO


He estado buscándote, hijo mío, desde los tiempos en que los ríos y montañas aún yacían en oscuridad.

Te buscaba cuando estabas aún inmerso en un sueño profundo aunque la caracola resonó su eco muchas veces en la Diez Direcciones.

 Sin dejar nuestra antigua montaña miré hacia distintas tierras y reconocí tus pasos en muy diferentes caminos.

¿Dónde vas, hijo mío? Ha habido veces en que la neblina llegaba y envolvía el remoto pueblo, y tú aún eres vagabundo en tierras lejanas.

He pronunciado tu nombre en cada aliento, confiando en que aunque hayas perdido tu camino acabarás encontrando una manera de volver a mi.

Algunas veces me manifiesto en medio del camino y caminas y me miras como si fuera un extraño incapaz de ver la conexión entre nosotros en vidas anteriores, incapaz de recordar la vieja promesa que hiciste.

No me has reconocido pues tu mente está atrapada en imágenes de un futuro lejano.

En vidas anteriores a menudo tomaste mi mano y disfrutamos caminando juntos.

Nos sentamos largos ratos a los pies de viejos pinos.

Hemos estado, lado a lado, en silencio, durante horas escuchando el sonido del viento que suavemente nos llamaba y mirando las blancas nubes flotando.

Recogiste y me diste la primera hoja otoñal y yo te llevé a profundos bosques nevados.

Pero vayamos donde vayamos siempre volvemos a nuestra vieja montaña para estar cerca de la luna y las estrellas e invitamos a hacer sonar la campana cada mañana para ayudar a despertar a los seres vivos.

Hemos estado sentados en quietud en la montaña An Tu con el maestro del bosque del Gran Bambú a lo largo de florecidos frangipanis.

Tomamos botes en el mar para rescatar gente en pateras a la deriva.

Ayudamos al Maestro Van Hanh a diseñar la capital Thang Long y construímos juntos una hermita de paja y tiramos la red para rescatar a la monja Trac Tuyen When!

El sonido de la marea alta era ensordecedor en las orillas del río Tien Duong.

Juntos abrimos camino y nos adentramos en el inmenso espacio fuera del espacio.

Después de muchos años trabajamos para romper por la mitad la red del tiempo.

 Hemos atrapado la luz de las estrellas fugaces para hacer una antorcha para ayudar a aquellos que quieren volver a casa tras décadas de vagar en lugares lejanos.

Pero aún así ha habido veces en que las semillas del vagabundo que hay en ti han renacido y has olvidado tu maestro, tus hermanos y hermanas, y solo te has ido…

Te miro con compasión pero sé que ello no implica una real separación (pues estoy en cada célula de tu cuerpo) y talvez necesitas interpretar, una vez más, al hijo pródigo.

Es por eso que yo te prometo estar allí a tu lado cada vez que estás en peligro.

A veces yaciste inconsciente sobre las calientes arenas de desiertos fronterizos. Y yo me he manifestado como una nube para traerte una sombra fresca.

 Entrada la noche, la nube se convirtió en rocío y el compasivo néctar cae gota a gota para que lo puedas beber.

A veces te has sentado en un profundo abismo de oscuridad completamente alienado de tu verdadero hogar.

Me he manifestado como una larga escalera y suavemente me he lanzado abajo para que puedas subir a la zona donde hay luz para que vuelvas a descubrir el azul del cielo y los sonidos del arroyo y de los pájaros.

A veces te reconocí en Birmingham, en el distrito Do Linh o en Nueva Inglaterra.

A veces te encontré en Hang Chau, Xiamen o Shanghai, a veces en San Petersburgo o en Berlín Oriental.

A veces, aunque tuviera sólo de cinco años de edad, te he visto y reconocido, gracias a la semilla de la Mente Iluminada que hay en tu corazón.

 Dondequiera que te he visto siempre he levantado mi mano para hacerte una señal, tanto si era en el delta del Norte, en Saigon o en el puerto de Thuan An.

Unas veces fuiste la dorada luna llena asomándose en la cima del monte Thé Kim Son, o el pajarillo volando en el bosque de Dai Lao en una noche de invierno.

A menudo te he visto pero tú no me has visto a mí a pesar de que caminando entre la niebla nocturna tus ropas se empaparon.

Pero al final siempre has vuelto a casa.

Has vuelto a casa y te has sentado a mis pies en nuestra vieja montaña escuchando los pájaros cantar y los monos chillar y el resonar del Canto de la Mañana del Templo del Buda.

Has vuelto a mi con la firme determinación de no volver más a ser un vagabundo.

Esta mañana los pájaros de la montaña alegremente dan la bienvenida al sol brillante.

¿Sabes, hijo mío, que las nubes blancas flotan aún en la bóveda del cielo?

¿Dónde estás ahora?

La antigua montaña todavía está aquí en este lugar del Momento Presente.

 Aunque la blanca ola aún quiere ir en otra dirección, mira de nuevo, me verás en ti y en cada hoja y cada capullo.

Si pronuncias mi nombre, me verás al instante.

¿Dónde vas?

El viejo frangipani regala fragantes flores esta mañana.

Tú y yo nunca hemos estado realmente separados.

 La primavera ha llegado. Los pinos han sacado nuevas agujas verde brillante y en el lindero del bosque los ciruelos salvajes han estallado en flores.

Fuente:    THICH NHAT HANH

 

LA MEDITACIÓN


 

Cuando a través de la meditación nos elevamos a lo que nos une con el Espíritu, aceleramos algo en nosotros que es eterno y no limitado por el nacimiento y la muerte.

Una vez que hemos experimentado esta parte eterna en nosotros, ya no podemos dudar de su existencia.

La meditación es, por lo tanto, la manera de conocer y contemplar lo eterno, indestructible, el centro esencial de nuestro Ser.

Fuente:   RUDOLF STEINER

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