Los números de 2012. GRACIAS A TOD@S POR HABER HECHO ESTO POSIBLE


Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

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LOS PORTADORES DE SUEÑOS


sueños

 

 

En todas las profecías, está escrita la destrucción del mundo. Todas las profecías cuentan que el hombre creará su propia destrucción. Pero los siglos y la vida, que siempre se renueva engendraron también una generación de amadores y soñadores; hombres y mujeres que no soñaron con la destrucción del mundo, sino con la construcción del mundo, de las mariposas y los ruiseñores.

Desde pequeños venían marcados por el amor. Detrás de su apariencia cotidiana, guardaban la ternura y el sol de medianoche. Las madres los encontraban llorando por un pájaro muerto y más tarde, también los encontraron a muchos, muertos como pájaros. Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos por un invierno de caricias.

Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños; atacados ferozmente por los portadores de profecías habladoras de catástrofes. Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías. Dijeron que sus palabras eran viejas y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua al corazón del hombre. Los acumuladores de riquezas les temían lanzaban sus ejércitos contra ellos, pero los portadores de sueños todas las noches hacían el amor y seguía brotando su semilla del vientre de ellas que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban y los hacían correr y hablar.

De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida como también había engendrado a los que inventaron la manera de apagar el sol. Los portadores de sueños sobrevivieron a los climas gélidos pero en los climas cálidos casi parecían brotar por generación espontánea. Quizá las palmeras, los cielos azules y las lluvias torrenciales tuvieron algo que ver con esto. La verdad es que como laboriosas hormiguitas estos especimenes no dejaban de soñar y de construir hermosos mundos, mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se llamaban compañeros, que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban en las muertes, se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se ayudaban en el arte de querer y en la defensa de la felicidad. Eran felices en su mundo de azúcar y de viento.

De todas partes venían a impregnarse de su aliento, de sus claras miradas, hacia todas partes salían los que habían conocido portando sueños soñando con profecías nuevas que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores y de que el mundo no tendría que terminar en la hecatombe.

¡Son peligrosos! – imprimían las grandes rotativas

¡Son peligrosos!- decían los presidentes en sus discursos

¡Son peligrosos! – murmuraban los artífices de la guerra.

¡Hay que destruirlos! – imprimían las grandes rotativas

¡Hay que destruirlos! – decían los presidentes en sus discursos

¡Hay que destruirlos! – murmuraban los artífices de la guerra.

Los portadores de sueños conocían su poder, por eso no se extrañaban. Sabían que la vida los había engendrado para protegerse de la muerte que anuncian las profecías y por eso defendían su vida aun con la muerte. Por eso cultivaban jardines de sueños y los exportaban con grandes lazos de colores. Los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros vigilando los pasajes y los caminos buscando estos peligrosos cargamentos que nunca lograban atrapar, porque el que no tiene ojos para soñar no ve los sueños ni de día, ni de noche. Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de sueños que no pueden detener los traficantes de la muerte. Por doquier hay paquetes con grandes lazos que sólo esta nueva raza de hombres puede ver.

La semilla de estos sueños no se puede detectar porque va envuelta en rojos corazones, en amplios vestidos de maternidad donde piesecitos soñadores alborotan los vientres que los albergan. Dicen que la tierra después de parirlos desencadenó un cielo de arcoiris y sopló de fecundidad las raíces de los árboles. Nosotros sólo sabemos que los hemos visto. Sabemos que la vida los engendró para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.

Fuente: GIOCONDA BELLI

LA ANCIANA QUE ERA ETERNA


ETERNA

Estaba sentada mirando la luna. Esperaba que en esos días sus años llegaran a su fin. Una estrella parpadeaba como queriendo decirle algo. Pero sus ojos, no podían ver lo que ocurría, su vista ya no era buena.
La luna se entrelazaba entre la negrura del cielo, y a su alrededor destellaba una luz preciosa. Así, se quedo observando un largo rato, mientras reflexionaba. Se miró las manos, y pensó:

– No reconozco estas manos; parece que ya no me pertenecen. Hace poco tiempo que las veía tan tersas y bien formadas. El tiempo es tirano a la hora de mostrarnos al espejo. Recorrió sus brazos, miró sus piernas, que dejaban verse luego de su falda marrón, y suspiró. Ya nada era lo de antes. Su cuerpo, era el fiel reflejo del paso del tiempo. Entonces, se preguntó qué era el tiempo. ¿Quien era este señor perverso, que cuando niños no se deja ver sino a la distancia y cuando viejos, se postra ante nosotros como un verdugo?
Se dijo a sí misma:

– Es hora de morir con dignidad. Mi cuerpo, se ha entregado al olvido, pero mi alma tiene todavía intacta esa sensación de eternidad. Tal vez muera mi presencia en la Tierra pero tengo la certeza de que solo en este punto moriré. Casi que no creo que esto llegue al final. No quería convencerse. Más bien, era un sentimiento que llegaba desde lo más profundo de su ser. Su vida tenía millones de rincones en los que había estado y aprendido. Y su mente, más que su mente su alma, tenía ahora una conciencia. Una claridad casi absoluta.
Mirando nuevamente la luna, y luego la estrella parpadeante, pensó:

– Esa estrella que parpadea yo la veo más pequeña que la luna, pero tal vez es solo cuestión de distancia. Estoy segura que si pudiera pararme en la estrella, vería a la luna como un pequeño punto en el cielo. ¿Quien sabe? este cuerpo mio que veo aquí, tal vez si pudiera acercarme, podría ver mi alma dentro. Mis ojos no pueden, solo la percibe mi corazón. Pero sé que está ahí. Esta vida no termina aquí. Mi cuerpo solo es mi cuerpo, un envoltorio ajado que ha dado a mi espíritu la posibilidad de experimentar la vida humana.
En ese momento, se quedó dormida en el banco del patio de su casa. La luna, quedó mirándola desde lejos. La estrella la invitó a dar un paseo.

– ¿Quién eres tú? -preguntó la abuela asombrada por la belleza-
– Soy tu guía. Me has visto como una estrella, y me has visto en tus sueños también. Soy ese amigo que no reconocías cuando despertabas. – ¡Bendito sea Dios!. Pero si yo lo sospechaba. Siempre supe dentro mío que algo te traías entre manos.
– Así es, siempre estuve tratando de que me vieras de alguna manera. Quiero decirte, que has cumplido bien tus pasos por la Tierra. Ahora tienes mas experiencia, has sabido sobreponerte a todas las pruebas. Yo observaba atento tus actos.
– Lo he notado. A veces percibía una guía, alguien que me decía lo que era correcto para mí. A veces dudaba de seguir tal o cual camino, por lo que vendría después. Pero tú desde no se que lugar, me ayudabas a resolverlo.
– Lo intenté. Y veo que lo entendiste. Ahora es momento de partir. Tenemos que volver al lugar de donde has venido.

¿Estás preparada?

– Sí que lo estoy. Si bien tengo una gran nostalgia de todo lo vivido, creo que mi alma también me lo pide. He reconocido que no soy mi cuerpo.
– ¡Por supuesto!, tu cuerpo no eres tú. Cuando emprendamos el camino, entenderás de lo que hablo. Eres diez millones más que tu cuerpo.

– Me siento aliviada, ¿ya nos vamos?

– Cuando tu quieras.
Era más que un sueño todo aquello. La anciana, sintió desprenderse como un globo que se eleva. Y cuando llegó nuevamente a “casa”, al lugar de donde vino, sintió el amor más grande que jamás halla sentido un ser viviente. Comprendió el Universo entero en cuestión de minutos (aunque no existía ya el tiempo). Pudo repasar su vida acompañada de su guía. Pudo ver las cosas que hizo bien, y las que no pudo también. Y siguió aprendiendo luego en este maravilloso lugar, del que no tenía memoria aquí en la tierra. Se reencontró con sus almas amigas, y se contaron lo que habían vivido. Sus experiencias y todo fue una fiesta. Ese era su hogar.
Había transcurrido un período prudente, y su guía le sugirió que ya era hora de volver a nacer. Revisaron varias vidas antes para elegir la de su conveniencia. Él se las iba mostrando. Esta vez, estaba preparada para algo mas fuerte. Necesitaba fortalecer su alma y su experiencia. Así que eligió nacer en un pueblo judío cerca de Alemania. Ella sabía que luego tendría que pasar por el holocausto. Sabiendo que era muy doloroso dijo:

– A pesar de ver que mi vida será un mar de lágrimas y sufrimiento, que mi vida será corta, y perderé mi hogar, mis ropas, mis pertenencias completas, que perderé a mi familia entera, y se me desgarrará el alma al ver a mis hermanos, estoy dispuesta a hacerlo, porque sé que gracias a eso, gracias a que muchos como yo lo harán; el mundo aprenderá luego que la vida humana tratada con tanto desprecio, es una involución enorme del ser. Por eso, ¡allá voy!. ¡Hasta pronto mi guía!, nos vemos a la vuelta.

Fuente:  NATY BRUN

LA PLEGARIA SILENCIOSA


PLEGARIA

 

En mi corazón, yo acepto mi perfección.

Yo acepto que la alegría que quería, está ya en mi vida.

Yo acepto que el amor que pedí en la oración, está ya dentro mio.

Yo acepto que la paz que pedí, sea ya mi realidad.

Yo acepto que la abundancia que busqué, colma ya mi vida.

En mi verdad, yo acepto mi perfección.

Yo tomo la responsabilidad de mis creaciones personales, y de todas las cosas que están en mi vida.

Yo reconozco el poder del Espíritu que está dentro mio, y se que todas las cosas son como debieran ser.

En mi sabiduría, yo acepto mi Perfección.

Mis lecciones fueron cuidadosamente elegidas por mí mismo, y ahora yo las estoy atravesando con plena conciencia.

Mi camino me lleva por un sendero sagrado, con un propósito divino.

Mis experiencias, se convierten en parte de un Todo.

En mi sabiduría, yo acepto mi Perfección.

En este momento me siento en mi silla dorada, y se que soy un ángel de luz.

Yo miro sobre mi bandeja dorada, el don del Espíritu, y se que todos mis deseos fueron ya plenamente cumplidos.

Por amor a Mi mismo, yo acepto mi Perfección.

No Me sobrecargo con juicios ni con fardos pesados.

Yo acepto que cada cosa de mi pasado, fue dada con amor.

Yo acepto que cada cosa en este momento, proviene del amor.

Yo acepto que cada cosa de mi futuro, traerá un amor más grande.

En mi ser, yo acepto mi Perfección.

QUE ASÍ SEA

EL LIBRO DE LOS SECRETOS de Chopra


celula

Para resolver el misterio de la vida sólo necesitamos cumplir un mandamiento: vivir como una célula:
Propósito superior: Cada célula del cuerpo acuerda trabajar por el bien del todo; el bienestar individual es secundario. Si es preciso, morirá para proteger al cuerpo (lo que ocurre con frecuencia). Las células de la piel mueren por cientos cada hora, al igual que las inmunológicas que combaten los microbios invasores. El egoísmo resulta inconcebible, incluso cuando la supervivencia de las células está en juego.
Comunión: Cada célula permanece en contacto con todas las demás. Hay células mensajeras que corren en todas direcciones para notificar a los puestos avanzados más lejanos cualquier intención o deseo, por pequeño que sea. Retirarse o negarse a comunicar resulta inconcebible.
Conciencia: Las células se adaptan a cada momento. Son flexibles para responder a cada situación. Mantener hábitos rígidos resulta inconcebible. Aceptación: Las células reconocen que cada una es igualmente importante. Todas las funciones del cuerpo son interdependientes. Realizarlas de manera aislada resulta inconcebible.
Creatividad: Aunque cada célula cumple funciones específicas (las células hepáticas, por ejemplo, realizan 50 tareas distintas), éstas se combinan de manera creativa. Una persona puede digerir alimentos que nunca había comido, concebir pensamientos nuevos o bailar de un modo nunca visto. Aferrarse a conductas anquilosadas resulta inconcebible.
Estar: Las células obedecen al ciclo universal de reposo y actividad. Aunque este ciclo se manifiesta de distintas formas (niveles hormonales fluctuantes, presión sanguínea, ritmos digestivos), su expresión más obvia es el sueño. Sigue siendo un misterio por qué necesitamos dormir, pero si no lo hacemos sufrimos disfunciones graves. El futuro del cuerpo se incuba en el silencio de la inactividad. La actividad obsesiva o la agresividad resultan inconcebibles.
Eficiencia: Las células operan con la menor cantidad posible de energía. En general, sólo almacenan tres segundos de alimento y oxígeno dentro de la pared celular. Confían totalmente en que se les proveerá. El consumo excesivo de alimento, aire o agua resulta inconcebible.
Conexión: Debido a su herencia genética común, las células saben que, en esencia, son iguales. El hecho de que las células hepáticas sean diferentes de las cardiacas, y las musculares de las cerebrales, no contradice su identidad colectiva, que es inalterable. En el laboratorio, una célula muscular puede transformarse genéticamente en célula cardiaca refiriéndola a su origen genérico. Las células saludables permanecen vinculadas a su origen sin importar cuántas veces se dividan. Vivir en aislamiento resulta inconcebible.
Dar: La actividad principal de las células es dar, lo que mantiene la integridad del resto. El compromiso total con la concesión produce automáticamente la recepción, la otra mitad de un ciclo natural. El acopio resulta inconcebible.
Inmortalidad: Las células se reproducen para transmitir a su descendencia, sin restricciones, su conocimiento, experiencia y talentos. Es una clase de inmortalidad práctica: someterse a la muerte en el plano físico, pero vencerla en el no físico. La brecha generacional resulta inconcebible.
Es lo que mis células han convenido. ¿No es un pacto plenamente espiritual?
La primera cualidad -seguir un propósito superior- corresponde a los atributos espirituales de renunciación o desprendimiento; dar es devolver a Dios lo que es de Dios; la inmortalidad coincide con la creencia en la vida después de la muerte. Sin embargo, al cuerpo no le conciernen los apelativos adoptados por la mente. Para él, estas cualidades son simplemente la manera en que funciona la vida, el resultado de la expresión biológica de la inteligencia cósmica a lo largo de billones de años. El misterio de la vida manifestó su potencial pleno con gran paciencia y cuidado: aun hoy, el acuerdo que mantiene unido mi cuerpo parece un secreto porque, a juzgar por las apariencias, no existe.
Más de 250 clases de células realizan sus actividades diarias (las 50 funciones que cumplen las células hepáticas son exclusivas de ellas y no se superponen a las de las células musculares, renales, cardiacas o cerebrales) y sería catastrófico que tan sólo una de ellas se malograra.
El misterio de la vida ha encontrado el modo de expresarse perfectamente por mi conducto. Para cuando comience el noticiario de esta noche habrán surgido problemas en todas partes, como siempre, y las explicaciones no se acercarán siquiera a la sabiduría de una sola célula.

Fuente: Extracto de “El libro de los Secretos” de Deepak Chopra

 

CONSEJOS PARA RETARDAR EL ENVEJECIMIENTO de Deepak Chopra


vejez

1. Cambio de la percepción: Pasar de una visión materialista del universo a una visión integral y espiritual de la vida y la materia.

2. Tiempo: Dejar de vivir preocupados por el mañana o de vivir de los recuerdos y aprender a estar presente y vivir del ahora.

3. Sueño: La mala calidad de sueño acelera el envejecimiento. Lo que importa no es la cantidad, sino la calidad del sueño. La medicina ayurvédica aconseja acostarse sobre las 10:00 de la noche. Estas dos horas antes de la medianoche tienen un efecto reparador mucho mayor que las 6 horas siguientes. Es bueno dormir unas 8 horas y no excederse, si no se obtiene el efecto contrario, debilita.

4. Vigila tu alimentación: De acuerdo con el Ayurveda, el cuerpo se siente satisfecho y en equilibrio cuando tiene acceso a los seis sabores básicos (astringente, dulce, amargo, salado, agrio y picante). Los alimentos deben ser lo más frescos y naturales posibles, porque así aportan mayor cantidad de prana o energía. Además, se deben tomar suplementos nutricionales (multivitamínicos con minerales), ya que aunque tengamos una buena dieta, los necesitamos debido a la gran cantidad de toxinas y de tensiones a las que estamos expuestos diariamente.

5. Haz deporte: El yoga, el tai-chi o cualquier deporte que nos mantenga activos será bueno para recuperar la relación mente-cuerpo. La mejor forma de integración de ambos es a través de la respiración consciente, que facilita el movimiento energético de lo físico a lo mental.

6. Aprovecharse de los beneficios del Sol. Mirarlo, tomar baños de Sol, etc. Contrariamente a lo que dicen las empresas que venden protectores solares el cuerpo, hay más enfermedades de la piel en países donde casi no sale el Sol.

7. Eliminar las toxinas: Se deben eliminar las drogas, el alcohol y el humo del cigarrillo, pero también las toxinas emocionales, como miedo, depresión, culpa, enojo e ira, que actúan al nivel del cuerpo sutil. Desintoxica tu hígado, riñones y colon habitualmente.

8. Amor: Dar y recibir amor estimula el sistema inmunológico. Los tres niveles en que se expresa el amor son verbal (”te quiero”), atencional (escuchar al otro ininterrumpidamente) y afectivo (tocar, acariciar).

9. Creatividad: Aplica tu creatividad. Pinta, escribe, cocina, canta, etc, pero expresa tu creatividad de un modo libre y natural.

10. Mantén tu mente alimentada con lecturas que te hagan crecer interiormente. Ayuda a tu Alma día a día a que se eleve de la materia con lecturas inspiradoras.