Carta de liberación de lealtades familiares inconscientes


 

lealtades-familiares

A mis padres los libero de sentir que conmigo han fallado.
Libero a mis hijos de la necesidad de enorgullecerme. Escriban su propio camino, según su corazón les diga al oído.


Libero a mi pareja de la obligación de complementarme. Nada me falta. Aprendo de cada ser todo el tiempo.


A mis abuelos y ancestros que se fueron encontrando para que yo hoy aquí respire vida en nombre de ellos, los libero de las culpas del pasado y de los deseos que no cumplieron; conscientemente de que hicieron lo mejor que pudieron para resolver sus situaciones desde los recursos de consciencia que tenían en ese momento; Los honro, los amo y reconozco inocentes a todos y cada uno
de ellos. Me desnudo ante sus miradas para que sepan que no oculto ni debo nada más que ser fiel a mí mismo/a y a mi propia existencia, que si la camino con sabiduría podré ser consciente de que cumplo mi propio proyecto de vida, libre de lealtades familiares invisibles y visibles que puedan perturbar mi paz y felicidad, que es mi única responsabilidad.


Renuncio al rol salvador, de ser quien une
o cumple expectativas ajenas, aprendiendo a través y sólo a través del amor.

Bendigo mi esencia, mi forma única de expresarme, aunque alguien no pueda comprenderme, yo me comprendo, porque sólo yo he vivido y experimentado mi historia; porque me conozco, sé quien soy, lo que siento, lo que hago y por qué lo hago.

Me respeto y apruebo.

Honro la Divinidad en mí, y en ti… ¡Quedamos libres!

Lo siento, perdóname, gracias, te amo.”

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