TRANSMUTANDO Y ACTIVANDO NUESTRAS ACTITUDES CON EL DINERO POR MAVERICK TORRES


JORDI

 

En una nota FB Maverick Torres nos dice:

Este escrito es un regalo a la salud financiera de toda aquella persona que así lo requiera, es una meditación activa con nuestro Ser Superior y puede hacerse todas las veces que así lo sientan, particularmente recomiendo que lo hagan tres días seguidos y descansan tres días, para integrar el movimiento energético que pueda suceder, hasta siete veces.
Nuestra consciencia de la prosperidad esta basada en nuestros miedos y en los mensajes de otros desde sus propios miedos; deseo y espero que les pueda apoyar a mejorar sustancialmente su relación energética con el dinero, porque si mejoramos en nosotros también expandimos esta mejoría en otras personas a través de nuestro campo energético.

NOTA: TEN A MANO UN CUADERNO Y LLEVA TUS IMPRESIONES, POR MAS EXTRAÑAS QUE SEAN, ASI PODRÁS LIMPIAR ACTITUDES, EMOCIONES Y CONDUCTAS QUE PUEDAN LIMITAR TU ACCESO A LA ABUNDANCIA PLENA DEL UNIVERSO EN TODAS SUS MANIFESTACIONES.

Y como siempre digo: DISFRUTENLO!

TRANSMUTANDO Y ACTIVANDO NUESTRAS ACTITUDES CON EL DINERO POR MAVERICK TORRES

Yo, el Ser conocido como _______________ en esta encarnación particular, en este momento revoco y renuncio a todos y cada uno de las promesas, juramentos, pactos, cadenas, contratos, votos, dispositivos, energías originarias y lealtades que ya no sirvan a mi bien más elevado de riqueza y prosperidad en esta vida, vidas pasadas, vidas simultáneas y vidas futuras, en todas las dimensiones, marcos temporales y ubicaciones, o en cualquier otra parte en la Mente de la Energía Dios/Diosa.

Hago un llamado a la Presencia de la Energía Dios/Diosa, los Maestros Ascendidos y a todas nuestras almas, grupos de almas y nuestra presencia divina, para que estén conmigo en un hermoso templo de abundancia que ahora se ancla dentro y alrededor de mi, ahí nos sentamos como almas con nuestra presencia para liberar cualquier miedo a la abundancia, prosperidad y riqueza material y también para activar mi conciencia con la verdad de que el dinero está integrado con la Energía Dios/Diosa, que el dinero es una energía limpia, amorosa y divina. Hago el llamado a los Angeles, Arcángeles, Mayores y Maestros, a los trabajadores del templo interno de la Tierra, a la Madre Gaia y a los reinos de la Tierra para que estén conmigo ahora. Llamo a todos los seres para que me apoyen en esta activacion sagrada de mi conciencia y plantilla de riquezas y prosperidad en todas sus formas.

Que todas mis almas en cualquier tiempo y espacio, liberen los miedos a la abundancia, los miedos a la escasez, permítanme liberar los miedos que me han impedido ser siempre abundante y también tener lo que requiero. Suelto y libero este miedo dentro de cualquiera de mis almas en cualquier tiempo y espacio a la Energía Dios/Diosa. Perdono y pido absolución kármica ahora por cualquier vida o cualquier experiencia en la que hubo una carencia o falta de dinero, que hizo que creyera que nunca habría suficiente.

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Hago un llamado para que todas las almas anclen su energía co-creadora en la Tierra y que liberen todos los miedos a la co-responsabilidad de sus vidas y el miedo a fallar, cualquier sentimiento de que pueden fallar en satisfacer sus vidas.

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Pido a todas las almas que se anclen en su cuerpo ahora, que entren y que se anclen completamente en el cuerpo físico-mental-emocional-espiritual-energético y que liberen todos los miedos por estar aquí en la Tierra, el sentido de co-responsabilidad o de fallar en la satisfacción propia o de cualquier aspecto de su propósito aquí en la Tierra.

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Pido que se rompan y liberen todos los votos, pactos, cadenas, juramentos, promesas y acuerdos que impiden fusionarme completamente con el cuerpo físico y la Madre Tierra cualquiera sea la razón que me haya hecho tomar este voto. Hago un llamado a la Energia Dios/Diosa ahora. Ahora rompo todos los votos, pactos, cadenas, juramentos, promesas y acuerdos  de no amar mi cuerpo físico y a la Madre Tierra. Pido que ahora todas las almas encarnadas en la Tierra, en su propio ritmo y tiempo, rompan todos sus votos, pactos, cadenas, juramentos, promesas y acuerdos  de no amar a la Madre Tierra, su naturaleza humana, su conexión con la humanidad y que rompan todos los votos, pactos, cadenas, juramentos, promesas y acuerdos de no ser uno con la humanidad.

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Visualizo una imagen abundante de mi consciencia siendo abundante, próspera, ilimitada y capaz de dar, recibir y compartir ilimitadas cantidades de energía de dinero en cualquier forma que desee, para mi más alto bien. Pido que todas las almas liberen el miedo de dar, recibir y compartir la energía del dinero libremente en cualquier forma con los demás. Libero esto a través de todos mis cuerpos físico-mental-espiritual-energético pues pido a todas las almas que, en su propio tiempo y ritmo, rompan todos los votos, pactos, cadenas, juramentos, promesas y acuerdos que evitan dar, recibir y compartir libremente la energía del Dinero y la prosperidad.

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Hago un llamado a las leyes del karma, las leyes del amor, las leyes de la libertad, la ley de la gracia,  la ley de la divinidad en su forma completa, la ley de la compasión, la ley de la integridad, la ley de la manifestación, la ley de la co-creación, la ley de la sabiduría, la ley del perdón para que fluya a través de todas las almas dentro de nosotros ahora para ayudar a que el miedo a la abundancia y riquezas sea liberado y transmutado, pido que ahora sean removidos de todos mis cuerpos , todos los implantes, programas, votos, pactos, cadenas, juramentos, promesas, acuerdos y los fragmentos del alma en relación con la pobreza, escasez y limitaciones de cualquier tipo.

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Pido que todos los programas sean liberados y activados con la verdad de que siempre soy apoyado y proveído por la Energía Dios/Diosa a través del plan divino que sirve a todos.
Pido que la consciencia del plan divino me apoye, para recibir a través de la gracia y la facilidad todo lo que necesito y requiero, todo lo que es mi co-creación e intención divina a través del poder de la manifestación y mientras respiro los Maestros y Seres de Luz vienen a mi ahora, en un círculo a mi alrededor para formar ahora una estrella de ocho puntas  y esta estrella es una clave para la abundancia de mi realidad. Llevo esta estrella de ocho puntas a mi corazón, a mi alma para conectarse de manera ilimitada, aquí y ahora a la conciencia de abundancia dentro del Universo, recibo esta estrella de ocho puntas dentro de mi espíritu, consciencia, emoción, corazón, mente y cuerpo. Pido que se liberen todos los miedos y activo la conexión co-creadora ilimitada al flujo y manifestación de riqueza, abundancia y prosperidad aquí y ahora.

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Pido que la abundancia llegue para mi potencial superior para la manifestación y abro mi corazon y mente al potencial superior de manifestación para todos los seres en la Tierra, para que todos los seres reciban el potencial superior con la abundancia en la Tierra.

Acepto que el dinero es Uno con la Energía Dios/Diosa, que el dinero es amor y que el dinero es una forma de abundancia que rebosa en mi vida y que hay un completo flujo de él siempre. Ahora acepto este completo flujo y abro mis cuerpos de energía para recibir y transmitir este flujo, acepto el dinero como divino, placentero, sano, bueno, ilimitado, el dinero es Uno con la energía Dios/Diosa, ahora acepto el dinero, acepto el dinero en mi vida ahora, acepto el dinero en mi vida ahora, acepto el flujo de abundancia de dinero en mi vida, ahora, acepto el completo flujo de dinero en mi vida, ahora acepto el flujo completo, acepto el flujo completo de dinero en mi vida ahora, acepto y manifiesto el flujo completo de dinero en mi vida ahora, acepto y manifiesto el flujo completo de dinero en mi vida ahora, el dinero es divino y yo acepto lo divino en mi vida ahora, y con la humanidad, nosotros aceptamos el dinero y el flujo completo del dinero en nuestras vidas.

Lo Siento, Perdoname, Gracias, Te Amo

Gracias! Que Así es.

Recomiendo esta meditación, porque atávicamente cargamos memorias que nos hacen pensar que el dinero es malo, aunque no nos demos cuenta de eso. Dos ejemplo claros, se ha malinterpretado a Jesús en su dicho “no se puede servir al Padre y al dinero” y seguro que cuando eras pequeño te decían “no toques el dinero, es sucio”, o “Como le vas a regalar eso a tu amigo, tan caro que me costó” o algo así… todas esas “enseñanzas” unidas forman bloqueos que no te permiten dar o recibir con la  abundancia que te está predestinado.

Agradezco y bendigo a Maverick Torres por este regalo :))

Namaste
susana colucci

Fuente: http://www.horoscopias.com/2011/01/meditacion-para-atraer-dinero-tu-vida.html

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ME LIBERO


proyectando

No necesito reconocimiento ni aprobación de los demás, no existe una manera correcta de hacer las cosas, mi camino es sagrado y es perfecto tal cual es, no vine a salvar a nadie de nada, recorro mis huellas recogiendo lo sembrado para encontrar el camino de regreso a casa.

No importa en apariencia como se vean las cosas, lo importante no es la cantidad que hago ni cuantas personas me reconozcan, sino la conciencia que logre adquirir con cada experiencia en lo cotidiano porque es ahí en donde está mi verdadera misión.

Todos los caminos son sagrados y aunque no logre entenderlo desde mi mente en este plano, me liberaré aun mas cuando deje de juzgar y me concentre en lo que tengo que hacer haciéndolo sin alardear, ni competir.

Cada quien tiene un propósito y una vibración única!”

Aquí dejo todo lo que me hace daño


ME PERDONO

 

Es tiempo de ser más fluida con la gente, conmigo misma.
Es momento de dejar ir.
De permitir que el viento me despeine y me sacuda; que se lleve el resentimiento,
que mi alma perdone deudas y deudores.
Es tiempo de que me perdone a mí misma; ya me regañé bastante.
Fueron muchas las piedras que yo misma puse en mi camino; los puentes dinamitados.
Como autocastigo ya estuvo bien; elijo el camino de la aceptación,es más barato.
Acepto y entiendo que merezco empezar de cero; con alma transparente y espíritu tranquilo.
En estos momentos que vienen, lo que ha de ser, será.
Es tiempo de relajarme.
Dios no me está juzgando; está muy ocupado haciendo otras cosas.

Así que… ¿Por qué habría yo de hacerlo?
Es hora de levantar las anclas. De liberar cosas, de soltar gente.
Nadie tiene que ser como yo quiera.
Así están perfectos.
Así ha funcionado hasta este momento su vida.
Me dedico a atender lo mío, a refundarme.
De vez en cuando viene bien tirar lo que ya no sirve, perdonar.

Entre SER FELIZ y TENER RAZÓN, elijo lo primero.
Tener la razón es el peor de los desgastes, porque te quita el sueño intentar corregir el universo.
Es hora de soltar amarras, de confiar más en la gente.
Me dejo ir… La vida me conduce.

Rosa

PALABRAS QUE DUELEN


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“No te van a querer ni los perros”, era la frase que ella siempre usaba para retar a sus hijos cuando se portaban mal. Primero, venía la bofetada, y después, como de remate, esta frase punzante, aguda. Seguramente, si le preguntan, ella los educó con amor. Y en nombre del amor, dijo frases como estas.

“¿Quién quiere otra hamburguesa?”, preguntó Carlos en el cumple de su hija. Ella estaba festejando sus 19 y él se había ofrecido de asador. “¿Quién quiere otra hamburguesa?”, insistió. “Tu no, mi amor, que estás muy gorda”, fue la frase que disparó delante de todos sus amigos. Ella se puso roja de vergüenza, un nudo enorme le cerró la garganta y no comió más. Se levantó despacio y la soledad de su cuarto adolescente fue el mejor refugio hasta la madrugada del día siguiente. El padre murió preguntándose qué hizo mal esa noche.

“Vamos, no seas mariquita”, le dijo su profesor de natación cuando él –que en ese momento tenía 6 años– pidió una toalla al salir de la bañera porque tenía frío. Y todos sus amigos empezaron a reírse. “Mariquita, mariquita”, le gritaron. Y el profesor, lejos de hacerlos callar, los alentó. Nunca más volvió a nadar. (Y nunca, en 34 años de vida, apoyó sus labios en los labios de una mujer.)

“Eres un elefante dentro de la clase”, le dijo su profesora de Dibujo el primer día del primer año de secundaria. Ella venía de una primaria impecable, donde Dibujo era su materia preferida. Y era, para hacer honor a la verdad, una joven promesa. Ese año, se llevó Dibujo a diciembre. Volvió a dibujar 28 años después, cuando con muchas terapias diferentes, descubrió cuánto la había inmovilizado esa frase.

El Perito Moreno fue el lugar elegido para festejar sus 10 años de casados. Caminata por el glaciar, todos los turistas en hilera para no resbalarse. Ella iba delante; él, detrás. “Tu culo me tapa todo el sol”, fue la frase que eligió él para hacer un chiste. Y no entendió por qué esa noche ella se encerró en el baño a llorar.

Son frases que no te matan, pero te marcan para toda la vida. Frases basura. No importa cuántas horas de terapia le dediques a deshacerlas, ellas están ahí… rondando, para reaparecer sin previo aviso. Son frases que, cuando las cuentas, te parece que estás exagerando, que no pudieron ser así, que quizá las recuerdas mal. Entonces descubres la crudeza de esas palabras.

Lo bueno es que un día, porque ese día –créanme– finalmente llega, te sacas uno por uno todos los puñales que te clavaron en el cuerpo y en el alma, te haces un sana, sana, culito de rana y descubres que no fueron dichas con odio, que los responsables de escupirnos tamañas frases son seres que cargan, a su vez, con otras frases. Y entonces llega el perdón. Y perdonamos. Más adelante –bastante más adelante– viene la compasión. Es ahí cuando volvemos a sentirnos felices, con ganas de caminar sobre el Perito Moreno más allá del tamaño de nuestro culo, de nadar y gritar: “Tengo frío, tráeme una toalla”, de hacer una lista con toda la gente que te quiere. Porque no solamente te quieren los perros…

Tratemos de pensar antes de hablar, ya que las PALABRAS QUE DUELEN tardan muchos años en salir del corazón del otro, y hasta a veces no salen. No perdamos tiempo con los que queremos, porque perdonar lleva mucho tiempo. PENSEMOS ANTES DE HABLAR. TRATEMOS DE NO HERIR EL CORAZÓN DE LOS QUE MAS AMAMOS.

DECIR ADIÓS A QUIEN NO TE NECESITA TAMBIÉN ES CRECER


DECIR A DIOS 2

 

¿Cuántas veces en tu vida te has visto obligado@ a tener que decir adiós? En realidad, no importa las ocasiones en que lo hayas hecho, lo esencial es que a lo largo de nuestro ciclo vital es necesario romper más de un vínculo, aunque ello nos ocasione sufrimiento.

Decir adiós es crecer, es permitir encontrarnos de nuevo con nosotros mismos porque por determinadas circunstancias, algo o alguien nos estaba alejando de esas esencias inquebrantables que son la felicidad y el equilibrio con nuestro ser.

Te digo adiós porque sé que ya no me necesitas, porque no soy tu prioridad, por que tus vacíos me llenan de carencias y porque a pesar de no que no lo digamos en voz alta, hace tiempo que nos despedimos.

En realidad, podríamos decir que la propia despedida en sí no duele tanto como el contener las ganas por volver. Por qué es ahí donde se halla no solo nuestra propia fortaleza, sino nuestra dignidad.

No te permitas nunca ser débil y correr detrás de quien no te necesita o ya sabe dónde estás. De hacerlo, te estarás haciendo un daño profundo a ti mismo, a tu autoestima y su vez, le estarás ofreciendo poder a una persona que tiene en su mano la llave de la cerradura de tu infelicidad.

Eres tú quien debe tener esa llave, tú quien debe mantener las riendas de su vida sabiendo en todo momento por quién vale la pena invertir tiempo, sueños y esperanzas. Decir adiós es un acto de valentía y la mejor expresión de amor propio.

 Romper el vínculo de quien no nos necesita requiere coraje

Ojalá las cosas fueran más fáciles. Ojalá existiera una poción mágica para el desamor, para cerrar las puertas del corazón a quien ya no nos quiere, y practicar el arte del olvido como quien deja caer una piedra a un río y ve cómo desaparece en las profundidades.

Decir adiós requiere coraje, es un acto de voluntad personal por una necesidad vital. Es cerrar un círculo donde nos decimos a nosotros mismos que ya no vamos a permitirnos sufrir más, porque quien solo te regala ausencias no merece tu presencia.

No existe pues el olvido inmaculado que no deja huellas o cicatrices. Porque decir adiós implica en ocasiones tener que sanar muchos espacios, muchos agravios y dolores del alma que el tiempo no siempre alivia con el simple pasar de las hojas del calendario. El tiempo no cura si nosotros no ponemos de nuestra parte, de ahí que valga la pena tener en cuenta estos aspectos.

Tener paciencia no es lo mismo que ser pasivos ante los egoísmos o las carencias. El amor puede ser ciego, pero la paciencia debe…

A veces no es el amor lo que se termina, sino la paciencia

A veces no es el amor lo que se termina, sino la paciencia, esa que dicen que es santa, porque resiste vientos y mareas y siempre acaba dando más de lo que debería.

Ahora bien ¿Cómo no ofrecerlo todo por esa persona con quien hemos construido un vínculo afectivo y vital, e incluso un proyecto de vida?

Está claro que queda justificado el que cedamos en ocasiones más de la cuenta, que perdonemos hoy mañana y pasado, y que esperemos un poco más con la esperanza de que las cosas mejoren.

En ocasiones, la realidad acaba cayendo por su propio peso para abrirnos los ojos. Nuestro corazón no puede borrar de la noche a la mañana lo que siente, pero cuando se pierde la paciencia uno empieza ya a quitarse una tras otra, todas las vendas que lo cegaban

Hay quien dice que la paciencia es una virtud, pero está claro que esta dimensión no puede aplicarse a todos los ámbitos, y que además, debe tener unos límites.

No podemos pasar una vida entera siendo pacientes viendo cómo se vulneran nuestros derechos, nuestras necesidades como seres que necesitan reciprocidad, cuidado, afectos y reconocimiento.

El amor requiere compromiso, voluntad y paciencia… pero hasta cierto punto.

La paciencia en el amor no es lo mismo que pasividad

Tal y como te indicábamos antes, a menudo suele definirse el concepto de paciencia como una virtud. Es la facultad que tenemos la personas para posponer determinadas cosas que nos aportan satisfacción, porque pensamos que esa espera, a largo plazo, nos traerá cosas mejores.

También se define la paciencia como una habilidad: la que tenemos para tolerar situaciones desfavorables ante las cuales podemos tener o no tener el control. Ahora bien, cuando hablamos de amor, es necesario que mantengamos siempre el timón de nuestra propia realidad.

Hay quien se justifica usando esta palabra como una dimensión que hay que asumir.

Las cosas están mal, pero ¿qué se le va a hacer? Hay que tener paciencia. “¿Qué podemos hacer si él o ella es así? No podemos cambiarlos, así que es mejor mantener la paciencia”

No hay que confundir paciencia con pasividad

En realidad ahí está la auténtica clave. Podemos ser pacientes, podemos hacer de la paciencia nuestra mejor virtud porque nos ayuda a analizar mejor la situación, a saber observar, a ser reflexivos.

No obstante, todo este proceso interior nos debe permitir ver la auténtica realidad.

Una persona paciente no tiene por qué ser pasiva. La persona pasiva hace de la tolerancia su forma de vida, permitiendo abusos hasta experimentar en piel propia como se vulnera su integridad. Y ello, es algo que nunca debemos permitir.

Los beneficios de ser paciente pero no pasivo

A la hora de establecer y mantener una relación afectiva, la paciencia es un pilar en el día a día que debemos reconocer. Está claro que no tiene por qué gustarnos cada aspecto, comportamiento o costumbre de nuestras parejas, pero no por ello vamos a actuar de forma impulsiva echándoselo en cara, y rompiendo la relación.

Somos pacientes, respetamos y toleramos porque amamos. Porque sabemos también que en toda pareja existe un tiempo para que las cosas se armonicen, para que todo encaje y comprendamos a su vez, las necesidades de cada uno.

La paciencia debe ser mutua y llevarse a cabo casi a modo de ejercicio. Yo soy paciente contigo porque te respeto y te quiero, porque te reconozco como persona, y sé que amar no es solo querer las coincidencias, sino respetar también las diferencias.

Ahora bien, la paciencia requiere a su vez claridad emocional. Debemos saber dónde están los límites y comprender en qué momento se nos está vulnerando como personas. Como miembros de una relación afectiva.

No hay que ser pasivos ante las exigencias cargadas de egoísmos, ante la posición de priorizarse uno por encima del otro. No hay que cerrar los ojos a las carencias ni ser impasibles al dolor emocional que nos provocan los vacíos, los desprecios o ese maltrato sutil ejercido a través de palabras envenenadas.

Es aquí donde la paciencia debe caer, descorrer su velo para ver la verdad.

Cuando se termina la paciencia

Cuando se termina la paciencia llega la decepción porque ya somos conscientes de nuestra realidad en todos sus matices. En todos sus claroscuros. Ahora bien, esto no significa que debamos romper al instante esa relación de forma obligatoria, si aún seguimos amando a la persona.

Es momento de hablar, de poner en alto cual es la situación y decir lo que sientes y lo que necesitas. No se trata de evadir el problema. Si ese compromiso nos importa, daremos todo lo que nos sea posible por mantenerlo.

Ahora bien, para que una relación prospere o sane esas carencias que nos hacen daño, el esfuerzo debe ser mutuo. En el instante en que uno ofrece más y el otro solo invierte sus propias excusas, la paciencia se acaba perdiendo por completo, y con ella, la decepción se convierte en un abismo insondable.

La paciencia no es la capacidad de esperar, sino la habilidad para comprender que merecemos cosas mejores

Decir adiós implica un duelo que afrontar

Es necesario asumir que el acto de decir adiós, de dejar ir, implica pasar por el proceso de un duelo. Son muchas las personas que lejos de entenderlo de esta forma, deciden aferrarse al día a día sin haber gestionado pensamientos y emociones.

Decir adiós a una persona que era significativa para nosotros requiere en primer lugar entender qué ha ocurrido, qué ha generado esa separación.

Es necesario aceptar que o bien ya no somos queridos, o bien, que es necesario dar por terminada una relación que ocasiona más sufrimiento que felicidad.

Las rupturas de vínculos requieren algún tipo de desahogo emocional, ya sea con lágrimas o con palabras.

La aceptación llega día a día, con lentitud pero sabiéndonos seguros, sintiéndonos bien con nosotros mismos porque hemos tomado la opción adecuada.

Decir adiós sin odios

Decir adiós sin rencor, odio o desprecio no siempre es fácil. En el momento en que somos conscientes de que no nos necesitan, de que han dejado de querernos o de que nos ofrecen un amor envenenado o doloroso, lo que sentimos es indefensión y rabia.

Ten en cuenta que toda emoción negativa va a impedirte cerrar ese cículo. Es una carga que vas almacenar y que de alguna manera, implica que sigas “unido@ a esa persona”.

La rabia, el odio y el rencor dejan huella en nuestro carácter y nuestras emociones. Hace que seamos desconfiados, y de que esa rabia genera aún más negatividad contra nosotros mismos.

Libérate de todo, despréndete de quien no te necesita y de toda emoción negativa que implique seguir anclado a quien te hizo daño de algún modo. Todo ello te permitirá avanzar con más ligereza. Si acumulas cada piedra del camino, al final no podrás caminar en tu sendero de la vida. Quedarás encallado. Libérate.

Decir adiós para volver a ser quien eras y crecer

Cuando mantenemos una relación disfuncional, es decir, ahí donde experimentamos sufrimiento, desengaño y donde lejos de crecer se quiebra nuestro equilibrio personal, lo que hacemos en realidad es alejarnos de nosotros mismos.

Decir adiós implica hacer un delicado viaje de retorno. Necesitas curar heridas, atenderte y tirar de ese hilo dorado de tu esencia, para recuperar no solo a la persona que eras antes, sino también para crear a quien deseas ser ahora.

Deseo ser esa persona que es capaz de decir adiós y dejar ir, para que vengan cosas nuevas. Cosas mejores. Deseo ser quien era, y aunque soy consciente de que ya he perdido parte de mi inocencia, y ese destino ligado a quien dejé atrás, sé que soy artífice de mi futuro. Sé que voy a andar con ilusiones renovadas, que no voy a ser víctima, sino alguien capaz de aprender de lo vivido ya convertirme en quien deseo ser.

Lo que debemos dejar ir para ser felices

El amigo que siempre miente, la idea de que debemos darle gusto a los demás o la obsesión por el pasado… Hay situaciones y personas que no nos hacen ningún bien, y que sería mejor dejar ir de nuestras vidas para encontrar aquello que sí merecemos.

Tu obsesión con el pasado

Alguien que se arrepiente por lo que hizo en el pasado o que se culpa por lo que sus acciones causaron, puede verse envuelto en un círculo vicioso de lágrimas, tristeza y depresión. A veces olvidamos que no podemos cambiar el pasado y que la única forma de ser libres y felices es dejar de pensar en ello, dejar el recuerdo también en el pasado. Si en verdad has dañado a alguien puedes tratar de reparar el daño, pero no te obsesiones con lo que no se puede cambiar. Muchas veces necesitamos más nuestro propio perdón. De ser así, trabaja en ello y sigue adelante.

Ese amigo que te causa problemas

La amistad es una de las relaciones que enriquecen la vida del ser humano. Algunos de nuestros amigos están ahí desde que somos pequeños y otros se han ido uniendo en el camino. En cualquier caso, si alguno de estos amigos te causa problemas, te engaña, se aprovecha de ti, te decepciona o te provoca cualquier otro tipo de situación negativa de forma constante, quizá sea hora de que los caminos se separen. Esto suele causar un gran conflicto interno porque creemos que debemos ayudar a nuestros amigos a salir adelante, pero cuando la situación te está afectando debes analizar si está bien buscar su bienestar a costa del tuyo. Recuerda que la persona más importante de tu vida eres tú mismo.

Esas personas que esperan que cambies por ellos

Puede que tengas un amigo o amiga, un padre o una madre, o una pareja que vive con la esperanza de que te conviertas en quienes ellos quieren. Probablemente deseen lo mejor para ti, pero esto puede poner en peligro tú identidad, es decir, lo que tu quieres. Pueden ponerte, a veces sin querer, en una encrucijada de sentimientos en la que se mezcle el miedo a decepcionar a otros con el temor a renunciar a tus sueños. Ten en cuenta, que terminar viviendo la vida de otr@ es una bomba que termina explotando tarde o temprano ya que la recompensa por contentar a los demás no suele compensar una posible pérdida de ti mism@.

A quien está contigo a la fuerza

Algunas personas se quedan en nuestra vida a la fuerza. Ya sea porque están acostumbradas a las comodidades que les damos, que teman dejarnos solos, porque no nos creen independientes o porque estemos ejerciendo algún tipo de coacción. En cualquier caso, probablemente no lograrás ser feliz teniendo a esa persona en tu vida. Cuando alguien está atado a nosotros, nos atamos a su infelicidad y de esto no puede nacer nada bueno.

Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com

ME DOY PERMISO PARA NACER


1

 

Hoy volveré a nacer, pido permiso.

Permiso útero, permiso cordón prieto,
permiso agua, placenta, oscuridades.

No podrá retenerme la tibieza plácida y calma del vientre cobijante. No podrán disuadirme las presiones de este túnel de carne que hoy me puja.

Con decisión inequívoca y sagrada, determino nacer, me doy permiso.

Y aquí estoy, desnuda de corazas, dispuesta a recibir besos y abrazos. No la palmada que provoque el grito, ya no permitiré que me golpeen.

Panteras de quien vengo renaciendo, miren quién soy, adultamente niña.

Miren quien soy, vengo a ofrecer mi entrega, miren quién soy, apenas si respiro pero de pié me hiergo y me estremezco, dándome a luz en mi realumbramiento.

Tengo coraje para empezar de nuevo, fortalezida en mis fragilidades.

Lloro de dicha, de dolor, lloro de parto.

Lloro disculpas a quienes no me
amaron, por el maltrato, el frío, el abandono.

Lloro la herida de todo lo llorable y lloro de ternura y de alegria por tanto recibido y encontrado.

Lloro las gracias por el amor, por la
bondad de quienes me ampararon.

Lloro de luz y lloro de belleza, por poder llorar,  lloro gozosa.

Sin más queja, dolida y reparada por la caricia de este útero abrazante.
Aquí estoy, recibanme.

Me perdono y perdono a quien me hiriera.

Vengo a darles y darme íntimamente una nueva ocasión de parimiento a la vida que siempre mereciera, me la ofrezco y la tomo, me redimo,
con permiso o sin él  yo me lo otorgo.

Me doy permiso para sentirme digna, sin más autoridad que mi propia conciencia.

 

Fuente: Pablo Neruda

EL PODER DE LA INTENCIÓN


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1. NO TE SIENTAS OFENDIDO

Lo que te ofende sólo contribuye a debilitarte.
Si buscas ocasiones para sentirte ofendido, las encontrarás cada dos por tres.
Sentirse ofendido crea la misma energía destructiva que te ofendió y que lleva al ataque, al contraataque y a la guerra.

2. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE GANAR

Al ego le encanta dividirnos entre ganadores y perdedores. Es imposible ganar todo el tiempo. Siempre habrá alguien más rápido, más joven, más fuerte, más listo y con más suerte que tú. Tú no eres tus victorias.

3. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE TENER RAZÓN

Olvidarse de esto es como decirle a tu ego: “No soy tu esclavo”.
Pregúntate: “¿Quiero ser feliz o tener la razón?”.

4. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE SER SUPERIOR

La verdadera nobleza no tiene nada que ver con ser mejor que los demás. Se trata de ser mejor de lo que eras antes. Céntrate en tu crecimiento.

5. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE TENER MÁS

Por mucho que logres y adquieras, tu ego insistirá en que no es suficiente.
Como dijo San Francisco de Asís: “ es en dar cuando recibimos”.

6. LIBÉRATE DE LA NECESIDAD DE IDENTIFICARTE CON TUS LOGROS

Cuando te apegas a esos logros y crees que lo estás consiguiendo tú solo, es cuando abandonas la paz.

7. LIBÉRATE DE TU FAMA

La fama que tienes no está localizada en ti, sino en la mente de los demás, por consiguiente, no ejerces ningún control sobre ella.
Si te preocupas demasiado por cómo te van a percibir las personas te habrás desconectado de la verdadera intención

Fuente: Wayne Dyer

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