ME LIBERO Y PERDONO


YO PERDONO

 

Las lágrimas que derramé, yo perdono.

El sufrimiento y las decepciones, yo perdono.

Las traiciones y mentiras, yo perdono.

Las calumnias y las intrigas, yo perdono.

El odio y la persecución, yo perdono.

Los golpes que me dieron, yo perdono.

Los sueños rotos, yo perdono.

Las esperanzas muertas, yo perdono.

El desamor y la envidia, yo perdono.

La indiferencia y la mala voluntad, yo perdono.

La injusticia en el nombre de la justicia, yo perdono.

La ira y el maltrato, yo perdono.

El abandono y el olvido, yo perdono.

El mundo con toda su maldad, yo perdono.

Ella baja los brazos, abre los ojos y coloca sus manos en su rostro.

Me acerco a besarla, pero ella hace una señal con las manos.

– No he terminado todavía.

Ella cierra sus ojos y mira hacia arriba.

La pena y el resentimiento, los sustituyo con comprensión y entendimiento.

La rebeldía, la sustituyo con la música que sale de mi violín.

El dolor lo sustituyo con olvido.

La venganza, la sustituyo con victoria.

Seré capaz de amar por encima del desamor.

Dar incluso cuando estoy despojada de todo.

Trabajar feliz incluso cuando estoy en medio de todos los obstáculos.

Secar las lágrimas, incluso cuando aún estoy llorando.

Creer incluso cuando estoy desacreditada.

Ella abre los ojos, pone sus manos sobre mi cabeza y dice con la autoridad que viene de arriba:

– Hágase tu voluntad.

Hágase tu voluntad.

LAS DIEZ ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN ESPIRITUAL


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1. Espiritualidad de Comida Rápida
La espiritualidad de comida rápida es un producto de la fantasía común que el alivio del sufrimiento de nuestra condición humana puede ser rápido y fácil. Una cosa es clara: la transformación espiritual no se puede tener en una solución rápida.
2. La espiritualidad de imitación
La espiritualidad de imitación es la tendencia a hablar, vestirse y actuar como nos imaginamos que una persona espiritual, lo haría. Se trata de un tipo de espiritualidad que imita la realización espiritual en la forma en que la tela de piel de leopardo imita a la piel real de un leopardo.
3. Motivaciones confusas
A pesar de que nuestro deseo de crecer es genuino y puro, a menudo se mezcla con otras motivaciones, entre ellas el deseo de ser amado, el deseo de pertenecer, la necesidad de llenar nuestro vacío interior, la creencia de que el camino espiritual nos liberará de nuestros sufrimientos, y la ambición espiritual (el deseo de ser especiales), ser mejor que, y ser “el elegido”.
4. Identificarse con las experiencias espirituales
En esta enfermedad, el ego se identifica con nuestras experiencias espirituales y las toma como propias. En la mayoría de los casos, no dura indefinidamente, aunque tiende a perdurar por largos periodos de tiempo en los que se creen iluminados y/o que funcionan como maestros espirituales.
5. El Ego Espiritualizado
Cuando el ego se espiritualiza, somos invulnerables a la ayuda, nueva información o retroalimentación constructiva. Nos convertimos en seres humanos impenetrables y estancamos nuestro crecimiento espiritual, todo ello en nombre de la espiritualidad.
6. La producción en masa de los maestros espirituales
Esta enfermedad funciona como una cinta transportadora espiritual: ponte en este resplandor, consigue aquella visión, y bam! Estás iluminado y listo para iluminar a otros en forma similar.
7. El orgullo espiritual
Una sensación de “superioridad espiritual” es otro síntoma de esta enfermedad de transmisión espiritual. Se manifiesta como una sutil sensación de que “yo soy mejor que otros, más sabio, y por encima, porque yo soy espiritual.”
8. La mente del grupo
También se describe como pensamiento de grupo, la mentalidad de culto, o la enfermedad de ashram. Los individuos y los grupos infectados con “mente de grupo” rechazan los individuos, las actitudes y circunstancias que no se ajusten a las normas a menudo no escritas del grupo.
9. El complejo del pueblo elegido
Es la creencia de que “Nuestro grupo está más evolucionado espiritualmente, es más potente, inteligente y, en pocas palabras, mejor que cualquier otro grupo”. Existe una importante distinción entre el reconocimiento de que uno ha encontrado el camino correcto, el profesor adecuado, o la comunidad correcta para sí mismos, y el haber encontrado “al elegido”.
10. El virus mortal: “Yo He Llegado”
Esta enfermedad es tan potente que tiene la capacidad de ser terminal y mortal para nuestra evolución espiritual. Esta es la creencia de que “he llegado” al objetivo final de la senda espiritual. Nuestro progreso espiritual termina en el punto donde se concreta esta idea en nuestra mente, porque el momento en que comenzamos a creer que hemos llegado al final del camino, un mayor crecimiento se detiene.

Fuente:  Eyes Wide Open: El cultivo de discernimiento en el Camino

LA ANCIANA QUE ERA ETERNA


ETERNA

Estaba sentada mirando la luna. Esperaba que en esos días sus años llegaran a su fin. Una estrella parpadeaba como queriendo decirle algo. Pero sus ojos, no podían ver lo que ocurría, su vista ya no era buena.
La luna se entrelazaba entre la negrura del cielo, y a su alrededor destellaba una luz preciosa. Así, se quedo observando un largo rato, mientras reflexionaba. Se miró las manos, y pensó:

– No reconozco estas manos; parece que ya no me pertenecen. Hace poco tiempo que las veía tan tersas y bien formadas. El tiempo es tirano a la hora de mostrarnos al espejo. Recorrió sus brazos, miró sus piernas, que dejaban verse luego de su falda marrón, y suspiró. Ya nada era lo de antes. Su cuerpo, era el fiel reflejo del paso del tiempo. Entonces, se preguntó qué era el tiempo. ¿Quien era este señor perverso, que cuando niños no se deja ver sino a la distancia y cuando viejos, se postra ante nosotros como un verdugo?
Se dijo a sí misma:

– Es hora de morir con dignidad. Mi cuerpo, se ha entregado al olvido, pero mi alma tiene todavía intacta esa sensación de eternidad. Tal vez muera mi presencia en la Tierra pero tengo la certeza de que solo en este punto moriré. Casi que no creo que esto llegue al final. No quería convencerse. Más bien, era un sentimiento que llegaba desde lo más profundo de su ser. Su vida tenía millones de rincones en los que había estado y aprendido. Y su mente, más que su mente su alma, tenía ahora una conciencia. Una claridad casi absoluta.
Mirando nuevamente la luna, y luego la estrella parpadeante, pensó:

– Esa estrella que parpadea yo la veo más pequeña que la luna, pero tal vez es solo cuestión de distancia. Estoy segura que si pudiera pararme en la estrella, vería a la luna como un pequeño punto en el cielo. ¿Quien sabe? este cuerpo mio que veo aquí, tal vez si pudiera acercarme, podría ver mi alma dentro. Mis ojos no pueden, solo la percibe mi corazón. Pero sé que está ahí. Esta vida no termina aquí. Mi cuerpo solo es mi cuerpo, un envoltorio ajado que ha dado a mi espíritu la posibilidad de experimentar la vida humana.
En ese momento, se quedó dormida en el banco del patio de su casa. La luna, quedó mirándola desde lejos. La estrella la invitó a dar un paseo.

– ¿Quién eres tú? -preguntó la abuela asombrada por la belleza-
– Soy tu guía. Me has visto como una estrella, y me has visto en tus sueños también. Soy ese amigo que no reconocías cuando despertabas. – ¡Bendito sea Dios!. Pero si yo lo sospechaba. Siempre supe dentro mío que algo te traías entre manos.
– Así es, siempre estuve tratando de que me vieras de alguna manera. Quiero decirte, que has cumplido bien tus pasos por la Tierra. Ahora tienes mas experiencia, has sabido sobreponerte a todas las pruebas. Yo observaba atento tus actos.
– Lo he notado. A veces percibía una guía, alguien que me decía lo que era correcto para mí. A veces dudaba de seguir tal o cual camino, por lo que vendría después. Pero tú desde no se que lugar, me ayudabas a resolverlo.
– Lo intenté. Y veo que lo entendiste. Ahora es momento de partir. Tenemos que volver al lugar de donde has venido.

¿Estás preparada?

– Sí que lo estoy. Si bien tengo una gran nostalgia de todo lo vivido, creo que mi alma también me lo pide. He reconocido que no soy mi cuerpo.
– ¡Por supuesto!, tu cuerpo no eres tú. Cuando emprendamos el camino, entenderás de lo que hablo. Eres diez millones más que tu cuerpo.

– Me siento aliviada, ¿ya nos vamos?

– Cuando tu quieras.
Era más que un sueño todo aquello. La anciana, sintió desprenderse como un globo que se eleva. Y cuando llegó nuevamente a “casa”, al lugar de donde vino, sintió el amor más grande que jamás halla sentido un ser viviente. Comprendió el Universo entero en cuestión de minutos (aunque no existía ya el tiempo). Pudo repasar su vida acompañada de su guía. Pudo ver las cosas que hizo bien, y las que no pudo también. Y siguió aprendiendo luego en este maravilloso lugar, del que no tenía memoria aquí en la tierra. Se reencontró con sus almas amigas, y se contaron lo que habían vivido. Sus experiencias y todo fue una fiesta. Ese era su hogar.
Había transcurrido un período prudente, y su guía le sugirió que ya era hora de volver a nacer. Revisaron varias vidas antes para elegir la de su conveniencia. Él se las iba mostrando. Esta vez, estaba preparada para algo mas fuerte. Necesitaba fortalecer su alma y su experiencia. Así que eligió nacer en un pueblo judío cerca de Alemania. Ella sabía que luego tendría que pasar por el holocausto. Sabiendo que era muy doloroso dijo:

– A pesar de ver que mi vida será un mar de lágrimas y sufrimiento, que mi vida será corta, y perderé mi hogar, mis ropas, mis pertenencias completas, que perderé a mi familia entera, y se me desgarrará el alma al ver a mis hermanos, estoy dispuesta a hacerlo, porque sé que gracias a eso, gracias a que muchos como yo lo harán; el mundo aprenderá luego que la vida humana tratada con tanto desprecio, es una involución enorme del ser. Por eso, ¡allá voy!. ¡Hasta pronto mi guía!, nos vemos a la vuelta.

Fuente:  NATY BRUN

CADA VEZ SE ACERCA MAS GENTE A MI PIDIENDOME AMISTAD PENSANDO QUE SOY UN MAESTRO, NO LO SOY


CADA VEZ SE ACERCA MAS GENTE A MI PIDIENDOME AMISTAD PENSANDO QUE SOY UN MAESTRO, NO LO SOY!, ni lo quiero ser, No quiero seguidores , ni sigo a nadie, Aprendo diariamente con unos y otros, aprendo conmigo, aprendo de la vida , aprendo del silencio, de las risas y de los llantos, aprendo de mis aciertos y de mis errores. Pero son mis Triunfos y mis fracasos los que me enseñan. NO SOY UN MAESTRO NI LO QUIERO SER Solo soy un aprendiz de la vida un continuo caminante que a veces , camina solo y a veces lo hace acompañado, pero jamas sigue ni permite que le sigan. Suelo diferenciar lo que PARA MÍ es verdadero de lo que escribo como simple opinión, una más entre todas. Pero aun eso que yo veo verdadero, no afirmo que lo sea PARA LOS DEMÁS. Nadie puede recorrer el camino por ti, nadie puede tomar la absolución por otro, nadie puede hacerte ver la luz si tu te empeñas en tener los ojos cerrados.   Tú eres tu discípulo, tú eres tu maestro. Dentro de ti está la lámpara; enciéndela. Dentro de ti están Oriente y Occidente. Dentro de ti están todos los templos; frecuéntalos, y toma lo mejor de cada uno de ellos.   En tu corazón hay un sabio, si le escuchas, sabiduría y compasión comenzarán a unirse dentro de ti, se convertirán en las dos alas de la intrépida ave que te conduzca a la Conciencia Superior.   No te pases la vida buscando ó esperando al maestro. Sé tu propio maestro. No quieras encontrar a alguien que haga el trabajo por ti y sobre quién descargar tu responsabilidad ó para que te indique atajos para llegar a tu paraíso interior. Desconfía de los gurus, sobre todo de los gurus advenedizos, que exigen pleitesía y abyección, que te dicen que nada puedes hacer sin su ayuda, que te someten con el pretexto de que están destruyendo tu ego, que se muestran altivos e inaccesibles. No vayas a cambiar tu cárcel interior por la cárcel en la que ellos quieren introducirte.   Aprende de todos, pero sé tú mismo.
El contacto con personas espiritualmente elevadas siempre es deseable y positivo.   Relaciónate con los que están en la búsqueda, pero mantén tu propia independencia y no te dejes envolver en el juego sadomasoquista que existe entre algunos desaprensivos gurus y sus desorientados discípulos. Cuanto más serio y sincero seas, más serio y sincero será el maestro al que aspires. 

LA NATURALEZA


 

Dependemos de la Naturaleza no solo para la supervivencia física.  También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa.

El camino de salida de la prisión de nuestras mentes.

Nos hemos perdido en el hacer, en el pensar, en el recordar, en el anticipar: estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas.
Hemos olvidado lo que las rocas, las plantas y los animales ya saben.

Nos hemos olvidado de ser.

De ser nosotros mismos, de estar en silencio, estar donde la vida está: Aquí y Ahora.

Llevar tu atención a una piedra, a un árbol o a un animal no significa pensar en ellos, sino percibirlos, darte cuenta de ellos.  Entonces se te transmite algo de su esencia.

Siente lo profundamente que descansa en el Ser, completamente unificado con lo que es y con donde está.  Al darte cuenta de ello, tú también entras en un lugar de profundo reposo dentro de ti mismo.

Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reinopermaneciendo allí plenamente.  Serénate.  Mira.  Escucha.

Observa como cada planta y animal son completamente ellos mismos.

A diferencia de los humanos, no están divididos en dos.

No viven a través de imágenes mentales de sí mismos, y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imágenes.

Todas las cosas naturales además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad.

No se han apartado del entramado de la totalidad, reclamando una existencia separada: “YO”, el gran creador de conflictos.

Tú no creaste tu cuerpo, y tampoco eres capaz de controlar las funciones corporales.

En tu cuerpo opera una inteligencia mayor que la mente humana.

Es la misma inteligencia que lo sustenta todo en la naturaleza.

Para acercarte al máximo a esa inteligencia, se consciente de tu propio campo energético interno, siente la vida, la presencia que anima el organismo.
Cuando percibes la naturaleza solo a través de la mente, del pensamiento, no puedes sentir su plenitud de vida, su ser.

Solo ves la forma y no eres consciente de la vida que la anima, del misterio sagrado.
El pensamiento reduce a la naturaleza a un bien de consumo, a un medio de conseguir beneficios, conocimiento o algún otro propósito práctico.
Observa, siente un animal, una flor, un árbol y mira como descansan en el SER.

Cada uno de ellos es él mismo.

Tienen una enorme dignidad, inocencia, santidad.

En el momento que miras más allá de las etiquetas mentales, sientes la dimensión inefable de la naturaleza, que no puede ser comprendida por el pensamiento.

Es una armonía, una sacralidad, que además de compenetrar la totalidad de la naturaleza, también está dentro de ti.
El aire que respiras es natural como el propio proceso de respirar.

Dirige la atención a tu respiración y date cuenta de que no eres quien respira.

La respiración es natural.

Conéctate con la naturaleza del modo más íntimo e interno, percibiendo tu propia respiración y aprendiendo a mantener tu atención en ella.

Esta es una práctica muy curativa y energizante.

Produce un cambio de conciencia que te permite pasar del mundo conceptual del pensamiento al ramo de la conciencia incondicionada.
Necesitas que la Naturaleza te enseñe y ayude a reconectar con tu ser.

No estás separado de la Naturaleza.

Todos somos parte de la vida.

Una que se manifiesta en incontables formas en todo el universo, formas que están todas ellas, interconectadas.
Cuando reconoces la santidad, la belleza, la increíble quietud y dignidad en que una flor o un árbol existen, tú añades algo a esa flor o ese árbol.
Pensar es una etapa en la evolución de la vida.

La Naturaleza existe en la quietud inocente que es anterior a la aparición del pensamiento.

Cuando los seres humanos se aquietan, van más allá del pensamiento.

La quietud está más allá del pensamiento, contiene una dimensión añadida de conocimiento de conciencia.

La naturaleza puede llevarte a la quietud.

Ese es el regalo para ti.

Cuando percibes a la naturaleza y te unes a ella en el campo de la quietud, este se llena de tu conciencia.

ESE es tu regalo a la naturaleza.

A través de ti, la naturaleza toma conciencia de sí misma.

Es como si la naturaleza te hubiera estado esperando durante millones de años.

Fuente: Eckhart Tolle

Mahatma Gandhi dijo sobre las mujeres…


Según mi opinión, de la misma manera en que hombre y mujer son fundamentalmente uno, en esencia también sus problemas deben ser uno. En ambos el espíritu es el mismo. Ambos viven la misma vida, tienen idénticos sentimientos. Cada uno es complemento del otro. Ninguno de los dos puede vivir sin la activa ayuda del otro. …

Pero de múltiples maneras el hombre ha dominado a la mujer desde épocas remotas y así se ha creado en la mujer un complejo de inferioridad. Ha creído en la validez de la interesada prédica del hombre según la cual es inferior a él. Pero los profetas de la humanidad la han reconocido su igual. Si yo hubiera nacido mujer, me habría rebelado contra cualquier pretensión del hombre de que la mujer ha nacido para ser su juguete. Mentalmente me he transformado en mujer para penetrar en su corazón. No pude penetrar en el corazón de mi mujer hasta que no me decidí a tratarla de manera diferente de la que acostumbraba, y de ese modo le devolví todos sus derechos despojándome de todos los supuestos derechos que me concedía mi condición de marido. La mujer debe dejar de considerarse a sí misma el objeto de la lujuria masculina. La solución está más en sus manos que en las del hombre… Si la no violencia es la ley de nuestro existir el futuro pertenece a la mujer .

LAS RANAS EN LA CREMA de Jorge Bucay


Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de crema. Inmediatamente sintieron que se hundían; era imposible nadar o flotar mucho tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas.

Al principio, las dos patalearon en la crema para llegar al borde del recipiente pero era inútil, sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sintieron que cada vez era más difícil salir a la superficie a respirar.

Una de ellas dijo en voz alta:

—No puedo más. Es imposible salir de aquí, esta materia no es para nadar. Ya que voy a morir, no veo para qué prolongar este dolor. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril. Y dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco.

La otra rana, más persistente o quizás más tozuda, se dijo:

—¡No hay caso! Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo ya que la muerte me llega, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quisiera morir un segundo antes de que llegue mi hora.Y siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar un centímetro. ¡Horas y horas!.Y de pronto… de tanto patalear y agitar, agitar y patalear…

La crema, se transformó en manteca.
La rana sorprendida dio un salto y patinando llegó hasta el borde del pote. Desde allí, sólo le quedaba ir croando alegremente de regreso a casa.

NO MÁS QUEJAS


No vayáis por todas partes contando vuestras penas y quejándoos, porque no sólo perderéis vuestro tiempo, sino que os debilitaréis e incluso corréis también el riesgo de perder la estima de los que os rodean.
La mejor manera de resolver vuestros problemas, es entrando en … vuestro interior uniéndoos a todas las entidades del mundo espiritual que están ahí dispuestas a ayudaros.
Ellas os darán la fuerza y la luz que no sólo os permitirán encontrar soluciones, sino que se reflejarán también beneficiosamente en los demás:
cuando vean que resistís ante las pruebas sin quejaros, os admirarán y se acercarán a vosotros para tomaros como modelo.
E incluso si pueden, tratarán de ayudaros.
Así pues, por muy grandes que sean vuestras preocupaciones, encontrad la actitud y las palabras que puedan ayudar a todos los que encontráis.
Haciendo este esfuerzo de desinterés y generosidad lograréis resolver vuestros problemas.
 
Fuente:    OMRAAM MIKHAEL AIVANHOV

 

LAS CALUMNIAS


Un cuento tradicional de la India cuenta que …

 Había una vez un hombre que calumnió grandemente a un amigo suyo, por la envidia al ver el éxito que este había alcanzado. Tiempo después se arrepintió de la ruina que trajo con sus calumnias a ese amigo, y visitó a un hombre muy sabio a quien le dijo: -”Quiero arreglar todo el mal que hice a mi amigo. ¿Cómo puedo hacerlo?”, a lo que el hombre respondió: “Toma un saco lleno de plumas y suelta una a una donde vayas”. El hombre muy contento por aquello tan fácil tomó el saco lleno de plumas y al cabo de un día las había soltado por toda la ciudad. Volvió donde el sabio y le dijo: -”Ya he terminado”, a lo que el sabio contestó: -”Esa es la parte más fácil. Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste. Sal a la calle y búscalas”. El hombre se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba y no pudo juntar casi ninguna. Al volver, el hombre sabio le dijo: -”Así como no pudiste juntar de nuevo las plumas que volaron con el viento, así mismo el mal que hiciste y todas las calumnias que inventaste, volaron de boca en boca y ya no lo puedes reparar. Ve y pídele perdón a tu amigo, y la próxima vez recuerda que es mejor no desparramar las plumas, porque ya nunca se podrán volver a juntar…”

SI QUIERES ENFERMAR…


1 – Si quieres enfermarte – “No hables de tus sentimientos”

Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, acaban en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores de espalda, dolor en la columna.

Con el tiempo la represión de los sentimientos degenera aún en cosas peores.

Entonces vamos a desahogarnos, hacer confidencias, compartir nuestra intimidad, nuestros secretos.

El diálogo, el habla, la palabra, es un poderoso remedio y excelente terapia.

2 – Si quieres enfermarte – “No tomes decisiones”

La persona indecisa permanece en la duda, en la ansiedad, en la angustia.

La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones.

La historia humana está hecha de decisiones.

Para decidir, es necesario saber renunciar, saber perder ventaja y valores para ganar otros.

Las personas indecisas son víctimas de enfermedades nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

3 – Si quieres enfermarte – “No busques las soluciones”

Las personas negativas no ven soluciones y aumentan los problemas.

Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo.

Mejor es encender el fósforo que lamentar la oscuridad.

Es pequeña la abeja, pero produce lo más dulce que existe.

Somos lo que pensamos.

El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

4 – Si alguien quiere enfermarse – “Que viva de apariencias”

Quien esconde la realidad, finge, toma pose, quiere dar siempre la impresión de que está bien, quiere mostrarse perfecto, tolerante, etc., está acumulando toneladas de peso.

Es una estatua de bronce, pero con pies de barro.

No hay nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas.

Son personas con mucho follaje y poca raíz.

Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.

5 – Si quieres enfermarte – “No te aceptes”

El rechazo de si mismo, la baja autoestima, hace que seamos capataces de nosotros mismos.

Ser yo mismo es el núcleo de una vida saludable.

Los que no se aceptan son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos.

Aceptarse, ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, sentido común y terapia.

6 – Si quieres enfermarte – “No seas honesto”

El mentiroso y deshonesto necesita mentir para sobrevivir.

Vende una imagen falsa, camufla su “yo real”, es un fugitivo de la luz y amante de las tinieblas.

La falta de transparencia es un pacto con la corrupción.

Personas así viven bajo la amenaza, el miedo, la trampa, la falsedad, el insomnio, la pesadilla.

Son candidatos a la enfermedad, porque ya viven en la insanidad mental y ética.

7 – Si quieres enfermarte – “No confíes”

Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea lazos profundos, no sabe hacer amistades verdaderas.

Sin confianza, no hay relaciones.

La desconfianza es la falta de fe en sí mismo, en los otros y en Dios.

Quien desconfía del médico, perjudica la cura.

Quien desconfía del psicólogo, nunca se abre, sólo puede enfermarse.

8 – Si quieres enfermarte – “Vive siempre triste”

El buen humor, la carcajada, el tiempo libre, la alegría, recuperan la salud y proporcionan larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente en que vive.

“El buen humor te salva de las manos del doctor”

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